El nuevo Plan de Edificación Forzosa ya tiene primeros resultados en Sabugo

Los primeros efectos del Plan de Edificación llegan a Sabugo. / MARIETA
Los primeros efectos del Plan de Edificación llegan a Sabugo. / MARIETA

Uno de los trece solares afectados ha iniciado los trámites para construir, mientras los otros doce disponen de un año para presentar un proyecto

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

El Ayuntamiento de Avilés ha aprobado, a través de un decreto de Alcaldía, el segundo Plan de Edificación Forzosa que, como sucedió con su predecesor, ha comenzado a dar resultados solo con su gestión. Así, uno de los solares incluidos ha presentado ya el proyecto de construcción, con lo que se ha conseguido el objetivo de la administración municipal: completar las parcelas edificables que, en el centro de Avilés, se encuentran sin construir.

En concreto, se trata de una finca situada en el barrio de Sabugo, entre la avenida de Los Telares, donde tiene el número 16, y la calle de La Estación. Precisamente la calle de La Estación es la que tiene más registros en esta iniciativa. La finalidad de esta acción del gobierno es completar la trama urbana en el centro histórico, donde existen parcelas sin edificar. Esta situación perjudica a la ciudad toda vez que esas parcelas se convierten en focos insalubridad, frente a la riqueza que presenta la actividad residencial y comercial, incluyendo el potencial de asentar nueva población en el casco histórico evitando, de esa manera, el riesgo de convertirse en un espacio con una actividad limitada al horario comercial o de servicios.

El II Plan de Edificación Forzosa se aprobó después de notificar a los propietarios afectados su inclusión y la posibilidad de presentar alegaciones contra la decisión municipal. Fue el caso de tres de ellos que registraron escritos contra la obligación de culminar el derecho de construcción en las parcelas. Los informes de los técnicos municipales aconsejaron desestimarlos, como así hizo el gobierno.

Además, los titulares de otras tres fincas presentaron escritos aclarando datos sobre la propiedad, que se incorporaron a los respectivos expedientes.

De esta manera, el Ayuntamiento aprobaba el Plan de Edificación Forzosa. Ahora, los propietarios incluidos recibirán una notificación. Desde que se confirme la entrega, dispondrán de un año para presentar un proyecto para solicitar la licencia de construcción. Aquellas viviendas que se encuentren en un estado deteriorado dispondrán de un año para cumplir con su deber de conservación.

En el primer Plan de Edificación Forzosa se incluyeron 34 parcelas, de los que se logró la edificación en veinticuatro. La iniciativa fue suficiente para activar los procesos de construcción y el gobierno confía que, en esta ocasión, suceda algo parecido. No obstante, el II Plan se enfrenta a fincas complejas por su pequeño tamaño, donde apenas se cubrirán costes. Uno de los casos más evidentes es el número 48 de la plaza de El Carbayedo, una pequeña construcción, pero cuyo deterioro lastra la zona.

También se da el caso, denunciado por sus propietarios, como sucede en el número diez de la plaza de España, que la dificultad para acceder a la financiación bloquea la edificación.

Otra de las barreras que se han encontrado ha sido la titularidad de las fincas. Las diferentes sucesiones por herencias fragmenta la propiedad o incluso se desconocía la identidad de los titulares. En este sentido, la recepción de tres aclaraciones de propiedad puede indicar el interés por construir en la finca.

Otro factor positivo es la mejora de la economía, si bien la situación del mercado inmobilario es muy frágil y las promociones van saliendo con cuentagotas frente a la realidad que se vivía en todo el país antes de 2007.

Posible expropiación

El II Plan de Edificación Forzosa contempla la posibilidad de expropiar las parcelas incluidas, si bien es la última medida. Para ello, deberá culminarse el plazo de un año sin que los propietarios presenten una propuesta de construcción. A partir de ese momento, se abre la posibilidad de iniciar la expropiación a través de tres vías. Una primera sería directamente desde el Ayuntamiento; otra a favor de Rehabilitaciones Urbanas de Avilés (RUASA), como sociedad urbanística pública para que inicie el proceso de construcción. También cabe la posibilidad de expropiar a favor de un particular que tenga capacidad de construir en ese suelo. En este caso, los derechos de construcción se adjudicarán a través de un concurso público en el que se tendrá en cuenta el precio de venta de las viviendas y bajos comerciales y el plazo de conclusión de los trabajos. El objetivo es apoyar a las intervenciones más accesibles a la población y los plazos más breves.

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