Nuevos embajadores de Avilés en el mundo

Los tres premiados posaron junto con los miembros de la Cofradía del Colesterol junto a los monolitos del paseo de la ría. / MARIETA
Los tres premiados posaron junto con los miembros de la Cofradía del Colesterol junto a los monolitos del paseo de la ría. / MARIETA

Ruth Beitia, María José Martínez y Manuel J. Castillo, premios Colesterol, se despiden de la ciudad tras descubrir sus monolitos

SHEYLA GONZÁLEZ AVILÉS.

Ruth Beitia, María José Martínez y Manuel J. Castillo se despidieron ayer de la ciudad tras ser premiados por la Cofradía del Colesterol, no obstante ya anuncian que volverán. «Ya nos sentimos parte integrante de la ciudad y prometemos ser los mejores embajadores de ella fuera de Asturias», afirmaban los tres galardonados ayer tras el último acto oficial.

No podían dejar Avilés sin descubrir sus monolitos en el paseo de la ría. Acompañados de los integrantes de la Cofradía del Colesterol y de familiares y amigos, los tres galardonados agradecieron todas las muestras de cariño que han recibido estos dos días. «El mejor premio que me llevo de aquí es la amistad y la amabilidad de la gente», comentaba Manuel J. Castillo, una afirmación que avalaban las otras dos premiadas, que no dudaron en inmortalizar el momento con varios 'selfies' junto a sus monolitos.

Estas pequeñas esculturas fijaron en piedra las firmas de cada uno de los premiados. «Pongo mi mano encima de la firma y con ella os dejo aquí toda mi energía para cuando la necesitéis», decía María José Martínez. Tras descubrir las tres piezas todos los asistentes decidieron hacer una foto de familia que sirvió para estrechar aún más los lazos hechos estos días. Ni la fiebre con la que amaneció hizo que la atleta Ruth Beitia perdiera la sonrisa en la larga lista de fotografías que se hizo en los diferentes actos (ver página 69).

«Estos premios han superado todas mis expectativas personales. Mira que hemos recibido homenajes a lo largo de nuestra carrera, pero este es de los más especiales», comentó María José Martínez. Por su parte Beitia también quería agradecer el recibimiento de todos los avilesinos en la ciudad que para ella siempre será especial pues en ella superó por primera vez la barrera de los dos metros en uno de sus saltos. «Mira que dicen que es difícil ser profeta en tu tierra y yo en Cantabria puedo decir que lo soy por el cariño de la gente, pero es que cuando vengo aquí me siento una más porque me dan siempre un baño de ilusión y cariño», recalcó la atleta.

El fisiólogo Manuel J. Castillo que refrendaba cada una de las palabras de sus compañeras, «yo no soy tan conocido como ellas y en cambio me han tratado fenomenal, me he sentido muy especial, siempre lo recordaré». A él, Martínez y Beitia ya lo han adoptado para su pequeña familia de profesionales. «Ya somos un equipo multidisciplinar con un médico, una experta en ciencias del deporte, y otros muchos. De aquí solo puede salir algo bueno y eso lo hemos logrado en Avilés, es de recordar», remarcó Ruth Beitia, antes de la despedida final de todos los integrantes de la Cofradía del Colesterol.

Temas

Avilés

Fotos

Vídeos