El 72% de los pacientes avilesinos considera aceptable la lista de espera para operarse

Imagen de archivo de una operación quirúrgica en el Hospital Universitario San Agustín. / PATRICIA BREGÓN
Imagen de archivo de una operación quirúrgica en el Hospital Universitario San Agustín. / PATRICIA BREGÓN

Una encuesta encargada por el Sespa señala que el 93% no necesitó pasar consulta hasta la cirugía

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Pocos temas han generado más tinta y debates políticos que las listas de espera en la sanidad. Denuncias de todos los partidos, sindicatos, organizaciones ocupan el panorama ante una realidad que trastorna y molesta a las personas que aguardan por una operación, consulta o prueba diagnóstica. Ahora, el Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) profundiza sobre el tema y encarga una encuesta para conocer la opinión de los pacientes del Área Sanitaria III, que engloba Avilés y comarca.

El objetivo es tener los datos sobre lo que los pacientes aceptan y no aceptan de la manera más aséptica posible. Y los datos del estudio rompen muchos de los estereotipos que, hasta el momento, se han venido manejando sobre las listas de espero. En primer lugar, la aceptación del tiempo de espera para la intervención. El 5,7% de los encuestados lo define como muy aceptable y el 66,3% como aceptable. Es decir, de forma abrumadora (un 72%) acepta la demora. Sólo un 7,2% lo define como inaceptable y un 20,6% opta por poco aceptable. Los pacientes más jóvenes presentan los perfiles más críticos, si bien es cierto que también se asume la espera.

Así, entre los menores de 60 años, las respuestas positivas representan un 66% frente al 34% de contestaciones negativas. Entre los 60 y 69 años, las opiniones positivas alcanzan el 65,8% y un 34,2% de valoraciones negativas.

De forma paralela a esta respuesta se entiende que el 74,9% de los encuestados se defina como satisfecho por el tiempo de espera. Es la suma de las contestaciones a la opción de muy satisfechos (8,5%) y satisfechos (66,4%). Las dos posibilidades negativas alcanzan el 24,2%: insatisfechos (un 21,8%) y muy insatisfechos (2,6%). Al igual que sucede con la opinión general, las opiniones más críticas responden a las personas más jóvenes y ligeramente a las mujeres.

En este marco general, existen importantes matices. El grado de inaceptabilidad se incrementa hasta el 40% en los pacientes que aguardan por una prótesis de cadera, una espera en la que, junto con dificultades de movilidad, existen dolores. Y, lógicamente, aumenta según con los mayores tiempos de espera.

En la encuesta también se pregunta si la demora generó consultas en Atención Primaria u obligó a los pacientes a acudir al servicio de Urgencias del Hospital Universitario San Agustín (HUSA). Es una pregunta importante ya que siempre se ha mantenido que la existencia de las listas de espera quirúrgicas contribuye a saturar las urgencias hospitalarias y también incide negativamente en Atención Primaria.

La encuesta, sin embargo, presenta otro panorama, ya que el 93% de los participantes no necesitaron atención médica durante la demora.

En el 6,9% de personas que acudieron, la mayor parte resolvió su problema con una sola consulta: 35,7%, un 19% de personas aseguraron que en dos ocasiones y otro 19% responde que en tres veces. Cuatro consultas necesitaron el 7,1% de las personas y cinco el 9,5%. A partir de ahí se mantiene un mismo porcentaje (2,4%) para seis, diez, doce y quince consultas.

El dolor, o molestias, es el principal motivo de consulta ya que lo aportan el 70,7% de las personas, seguido por problemas de visión en un 9,8%. Esta opción responde, lógicamente, a las cataratas, patología que representa el 75,8% de los encuestados, lo que demuestra el esfuerzo del servicio de Oftalmología para priorizar los casos más graves.

La respuesta del dolor también es lógica, ya que responde a la propia naturaleza de los procesos en rodilla y cadera. De hecho, el número de personas que necesitaron acudir a Urgencias o Primaria se incrementa en los pacientes de Traumatología, en los enfermos más jóvenes y en aquellos que han tenido un tiempo de espera más prolongado, con lo que puede suponer de un deterioro en sus condiciones. La encuesta también preguntó a los pacientes el tiempo que consideraban razonable para una espera como la que él había tenido que soportar.

«De uno a dos meses»

La respuesta mayoritaria es que la espera razonable se encuentra entre uno y dos meses. En el conjunto de las respuestas alcanza un 54% de contestaciones. Por encima de la mitad se encuentra en función del sexo (hombres, 51%; mujeres, 56%) y también en todos los rangos de edad, salvo en los mayores de 80 años donde sólo el 47,3% fija el plazo de entre treinta y sesenta días.

Para este colectivo, el tiempo de espera razonable es de un mes. Es la opción fijada por el 32,3% de los mayores de 80 años. En el conjunto de la encuesta alcanza un 26%.

Esta respuesta se entiende mejor con los tiempos medios de demora en las diferentes patologías. En mayo de 2016, cuando se realizó el trabajo de campo, la espera media para las operaciones de cataratas era de 66,9 días, de 84,5 días para las prótesis de cadera y de 76,8 días para las de rodilla.

La conclusión es evidente: aunque los pacientes entienden la existencia de las listas de espera, consideran que se deben mejorar. Encontrar la manera, si embargo, resulta más difícil, aunque la encuesta evidencia que los ciudadanos reclaman un esfuerzo en esa línea.

Eso se deduce de la última de las preguntas en el cuestionario. Se abría la posibilidad de hacer observaciones sobre el tiempo de espera, opción que rechazan el 76,8% de los usuarios y aceptaban el 23,2% restante. En este grupo, la mayor parte (un 66%9) defendía que era necesario reducir el tiempo aguardando por la operación, pero no iba más allá.

A partir de ahí ya se formulan soluciones más concretas. Un 12,8% reclama «estudiar bien los casos para priorizar y reducir el tiempo de espera en los más urgentes». Y el 6,4% reclama más personal sanitario.

No faltan voces críticas que afirman, en un cinco por ciento, que «el tiempo de espera no coincide con el real». A partir de ahí, aparecen porcentajes más pequeños: un 3,5% opina que «se espera demasiado tiempo para luego quedar mal o tener que ser operado de nuevo», un 2,8% solicita cuidado para no perder la documentación o equivocarse de fecha, un 1,4% pide que no exista influencia o enchufe con las listas de espera y, un porcentaje idéntico, reclama «menos tiempo de espera en la operación de cada ojo», contestación que corresponde a una patología concreta.

Con el 0,7% aparecen diferentes posibilidades: solicitar más quirófanos, adelantar el preoperatorio, reducir la demora para la rehabilitación.

El menor número de aportaciones en las respuestas libres puede relacionarse con la satisfacción después de la intervención quirúrgica. Y es que el 93,5% asegura que «en función de los resultados de la operación» ha merecido la pena esperar. Sólo un 6,5% ofrece una respuesta crítica. Ese porcentaje es superior en los pacientes menores de 60 años (alcanzan un 14%), en las mujeres (un 9,1%), en los pacientes traumatológicos, con un 14% en los casos de prótesis de cadera y un once por ciento en las de rodilla. También influye el tiempo de espera para tener una opinión negativa. Según se incrementa aumenta la opinión negativa, un 11,1% en los que aguardan más de siete meses, pero un 7,47% hasta los siete meses; un 9,6% hasta los seis meses y un 4,8% hasta los cinco meses. Sin embargo, hasta tres meses alcanza un 1,6%.

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