«Los pacientes crónicos quieren cuidados, no intervenciones agresivas»

La directora de Enfermería, Ana Suárez Guerra, en los pasillos del Hospital San Agustín. / MARIETA
La directora de Enfermería, Ana Suárez Guerra, en los pasillos del Hospital San Agustín. / MARIETA

El programa de atención a los residentes en geriátricos, que acaba de arrancar en Avilés, busca minimizar los riesgos de este colectivo

RUTH ARIAS AVILÉS.

Llevaba mucho tiempo hablándose del prometedor programa de atención a pacientes institucionalizados, una iniciativa pionera en Asturias que busca mejorar la atención socio-sanitaria a los pacientes mayores y con un alto grado de dependencia que viven en residencias geriátricas. El trabajo comenzó hace poco más de un mes, un tiempo en el que se ha comenzado a analizar la situación en el Área Sanitaria III y a establecer relaciones entre las nuevas trabajadoras, una geriatra y una enfermera gestora de casos, para comenzar a abordar los problemas prevalentes en estas personas que sufren un alto grado de dependencia y que pretende llegar a todos los pacientes mayores que viven en residencias geriátricas.

-¿En que fase está este programa?

-Llevamos trabajando ya desde el mes de febrero y hemos comenzado con las residencias del ERA. Hemos empezado a comentar con la dirección y las enfermeras para abordar el programa y ya estamos avanzando en la coordinación tanto en gestora de casos como la geriatra, que es la que más relación asistencial va a tener con las residencias.

-¿Cómo ha comenzado el trabajo?

-Se están analizando los censos de las residencias y la geriatra está haciendo un análisis del nivel de dependencia o fragilidad de las personas de cada residencia para ver dónde hay que priorizar las actuaciones.

-¿Cuál es la sensación?

-Muy buena. Aún no hemos mantenido reuniones con todas las residencias, pero hemos llegado a necesidades que pueden tener un histórico grande que hasta ahora no se había hablado demasiado, pero que ahora estamos abordando. Algunas son cuestiones básicas, como el manejo de pacientes con gérmenes multirresistentes que tienen un cierto peligro en las residencias o, en especial, en el hospital.

-Los colectivos vecinales llevaban tiempo quejándose de la sobrecarga de los centros de salud, sobre todo el de Sabugo. ¿Este programa será suficiente?

-Tenemos un cronograma, y abordaremos el área de influencia de Sabugo. Pero hay una cosa clara, aunque haya una geriatra y una enfermera gestora de casos, estos pacientes siguen teniendo un médico y una enfermera de cabecera. La geriatra será un soporte grande en las decisiones terapéuticas, pero no sé si será suficiente hasta que no vayamos viendo los resultados. Probablemente en un plazo de unos seis meses podamos evaluar cómo funciona y si es necesario más personal.

-¿Cuál es el objetivo final de este programa de atención al paciente institucionalizado?

-Sobre todo homogeneizar los cuidados y que se trabaje de la misma forma independientemente de dónde esté el paciente, si en una residencia o en un entorno hospitalario, con una enfermera del ERA o del Sespa. Era necesario consensuar el trabajo.

-¿No había suficiente comunicación?

-Había una cierta brecha, que es lo que estamos tratando de evitar. La relación de primaria con las residencias era más fluida, sobre todo en la parte médica, pero no tanto con el hospital. De cara al alta de estos pacientes que salen aún más frágiles de lo que entran, la relación era a través de los informes, y a veces había algún problema de conciliación de la medicación. Ahora la geriatra va a participar en el alta para evitar este tipo de problemas y tratar cada caso como un caso particular.

-¿Qué estaba ocurriendo hasta ahora?

-La necesidad estaba clara porque el foco de población que queríamos abordar la de las residencias geriátricas, en un 80% de los casos tiene un nivel de dependencia alto o muy alto. Entonces ante esa fragilidad de los pacientes en un entorno hostil, como puede ser un hospital, corren el riesgo de que sus problemas se agudicen. A veces ingresan por una caída y cogen una neumonía en el propio hospital. Hay que minimizar los ingresos y acortar las estancias.

-¿Es que no son necesarios todos los ingresos?

-Hay un problema en estos pacientes que están en las residencias, y es que son personas muy frágiles y en situación de multimorbilidad que, muchas veces, lo que necesitan es una atención al final de su vida, y lo mejor es que estén donde viven, no en el hospital.

-Pero muchas veces seguirá siendo necesario acudir al San Agustín.

-Sí, y hay que establecer circuitos de actuación en algunos asuntos, como por ejemplo cómo vienen los pacientes a Urgencias, porque a veces ellos no saben ni cómo se llaman y no viene correctamente identificados. Hay que mejorar este asunto para evitar errores. Y también seguir el mismo programa de cuidados.

Envejecimiento

-¿De qué proporción de pacientes estamos hablando?

-Ahora mismo, solo en el ERA hay más de cuatrocientas personas. Desde que comenzamos a trabajar con este programa ya han ingresado 136 pacientes provenientes de residencias, y esto es un 9% ó 10% del total de los pacientes del San Agustín. Y el 73% son dependientes totales. Uno de cada cuatro tiene un historial de caídas, y la mayoría sufren incontinencia urinaria. Son personas con muchos riesgos. Muchos vienen por deficiencias respiratorias, y esta es una cuestión que tenemos que priorizar.

-El sistema sanitario ya ha cambiado para atender a esta realidad, ¿debe seguir haciéndolo?

-El nivel de envejecimiento es altísimo. El 25% de la población tiene más de 65 años, cuando en 1960 eran el 8% y en 1975 el 11%. En Asturias la población es muy mayor y en el Área Sanitaria III aún más. Y es necesario abordar esta situación para minimizar los daños que puedan producirse en el hospital. Ahí el tema de los cuidados es una cuestión básica.

-¿Qué quiere decir?

-En el envejecimiento hay que dar más peso al cuidar y menos a curar. Los pacientes crónicos no quieren intervenciones agresivas, sino ser cuidados, y esto requiere trabajar con seguridad.

-¿Van a abordar más medidas en este sentido?

-Sí, independientemente de este trabajo en las residencias, vamos a potenciar la atención domiciliaria, que se está haciendo bien, pero que queremos mejorar. Vamos mucho por cuestiones agudas, pero probablemente debamos ir más por cuestiones crónicas.

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