Rey Pelayo sopla veinticinco velas

Miembros de Rey Pelayo representan el logo de la asociación con cartulinas en la Plaza de España antes de una suelta de globos.
/MARIETA
Miembros de Rey Pelayo representan el logo de la asociación con cartulinas en la Plaza de España antes de una suelta de globos. / MARIETA

La asociación, inscrita un 8 de marzo de 1993, celebró ayer sus bodas de plata

C. DEL RÍO AVILÉS.

La asociación Rey Pelayo celebró ayer su cumpleaños por todo lo alto con una recepción en la alcaldía y una suelta de globos en la Plaza de España. El broche a la jornada lo puso una comida asturiana en la sede de la entidad que contó con la alcaldesa Mariví Monteserín y la consejera de Servicios Sociales Pilar Varela como invitadas. Una jornada «muy emotiva» que contó con la estrecha implicación de usuarios, familias, voluntarios y trabajadores de la asociación.

La celebración se convocó ayer para no interferir en la jornada de huelga y paros del Día Internacional de la Mujer del día anterior porque, en realidad, la asociación se registró como tal un 8 de marzo de 1993. Fijada en agenda esta actividad, hubo que pedir permiso a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea para la suelta de 125 globos. «¡Qué de vueltas tuvimos que dar!», manifestaba ayer el secretario Alejandro Alonso tras llevar a buen término la iniciativa. Fueron 25 azules y amarillos, los colores de la entidad, y cien blancos los que inundaron el cielo de color. Los blancos, algunos con lazo negro, por los fallecidos. Los únicos que regresaron para la asociación fueron los dos de foil que indicaban la edad de la asociación. Esos está prohibido soltarlos.

Una vez en la calle de Luis Bayón hubo dos turnos de comida. Primero, los usuarios y después, una mesa con una representación del equipo gracias al cual Rey Pelayo es una de las asociaciones más activas de Avilés. Abrieron el menú con una tabla de embutidos y otra de quesos asturianos en la que se coló uno de tetilla, fabada y carbayones de postre. Y, como manda la tradición, una tarta con velas.

«Hoy nos podemos saltar la dieta», celebraron por lo bajini la directora del Centro de Apoyo a la Integración, Sandra Álvarez, y la jefa de cocina, Rosa Guardado. «Confecciono menús semanales conforme a las pautas que nos trasladó un nutricionista y se los paso a Sandra para que los revise», explicó Guardado. Claro que ayer fue una excepción.

Guardado tuvo como ayudantes de cocina a Maribel Díaz, José Ávila y César Rodríguez, tres usuarios del centro que participan en un programa de manipulación de alimentos. Duchos en este tipo de tareas, la de ayer fue coser y cantar, con poco más que emplatar. El servicio fue cosa de otros compañeros suyos, que demostraron su pericia con los platos y bandejas.

El papel de las familias

La consejera Pilar Varela no se quiso perder el cumpleaños de una asociación a la que ya tuvo oportunidad de glosar en los últimos Premios de LA VOZ DE AVILÉS. «Es bastante frecuente en el campo de la discapacidad que haya bastantes entidades que han nacido de las propias necesidades de las familias, algo que no ocurre en otros ámbitos. Y la respuesta de las instituciones ha venido a acompañar y fortalecerlas», indicó. Puso en valor el trabajo de los familiares, siempre «a la búsqueda de una alternativa ocupacional, residencial y ensayando distintas fórmulas como es el caso de las viviendas tuteladas». Varela afirmó que «todos los modelos son importantes y se complementa» y recordó que el Principado mantiene, al igual que con otras entidades, un acuerdo marco con Rey Pelayo.

Para Varela una de las características más significativas de esta asociación «es que está muy vinculada al tejido asociativo de Avilés y esta inclusión en todo tipo de actividades es muy importante». Señaló, además, que Rey Pelayo siempre ha contado con el cariño de los gobiernos locales.

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