Pesca afirma que el plan del Cañón no perjudicará la actividad en la zona

Un pesquero en el puerto de Avilés. / MARIETA
Un pesquero en el puerto de Avilés. / MARIETA

El director general de Pesca del Principado sostiene que «en las áreas en la que se faena no hay ninguna especie de interés»

J. F. GALÁN AVILÉS.

El director general de Pesca del Principado, Alberto Vizcaíno, negó ayer que el futuro plan de gestión del Cañón de Avilés vaya a perjudicar la actividad pesquera en este área. «No va a haber restricciones. En las zonas en las que se está pescando no hay ninguna especie de interés, y en las que sí las hay es así porque por allí no pasa ningún arrastrero ni ningún barco faenando a otras artes. El objeto del plan es mantener y preservar las circunstancias actuales, que están ahí gracias a que la actividad pesquera no deja huella, y el sector va a participar en su redacción. Ese el compromiso del Ministerio y el de esta administración», manifestó.

Sus declaraciones se producen un día después de que Francisco Sánchez, científico del Instituto Español de Oceanografía, manifestase que las técnicas de pesca que se emplean en el Cañón de Avilés «afectan al ecosistema, causando graves consecuencias al entorno marino». El estudio que dicho organismo realiza en el área servirá de base para que el Ministerio del Medio Ambiente realice un mapa de pesca que establezca qué especies se pueden pescar y en qué zonas.

Sánchez realizó tales afirmaciones durante la escala que el lunes realizó en Santander el buque oceanográfico 'Ángeles Álvariño', cuya campaña de investigación también se extiende a El Cachucho, antiguo caladero situado a la altura de Ribadesella cerrado a la pesca desde 2008. Está declarado Zona de Especial Conservación, una catalogación que, según el científico, también alcanzará el Cañón de Avilés en un plazo máximo de seis años.

«Cualquier limitación sería muy negativa», afirma el presidente de las cofradías de Asturias

Sus declaraciones han reavivado el temor que desde hace años anida en el sector pesquero asturiano ante la posibilidad de que tal declaración conlleve limitaciones a la pesca en el Cañón de Avilés, un valle submarino de unos 75 kilómetros de longitud que se abre a unos doce de la ría y alcanza una profundidad máxima de 4.700 metros.

Pesca sostenible

Dimas García, presidente de la Federación de Cofradías de Pesca de Asturias, transmite el absoluto rechazo del sector. Lo considera innecesario. «Si a lo largo de la campaña de investigación se han encontrado tantas especies y tanta diversidad como dicen los propios científicos será porque estamos haciendo una pesca sostenible y razonable. Si no fuera así no habría nada», dijo al respecto. Cualquier limitación «sería muy perjudicial para la flota de Asturias y del resto del Cantábrico y quizá también para el propio ecosistema, que probablemente se ve favorecido por la actividad pesquera, que remueve y renueva los fondos».

García también se refirió a El Cachucho, una montaña submarina del tamaño de los Picos de Europa que emerge desde unos 4.500 500 metros de profundidad. «Nos dijeron que iban a hacer un estudio y que si confirmaba que la zona se estaba regenerando nos dejarían pescar allí unos meses. Vemos bien que se haga una parada para regenerar, pero han pasado nueve años y seguimos sin saber nada del estudio y sin poder faenar allí pese a que todo indica a que ya se ha regenerado. Creemos que ha llegado el momento de revisar el nivel de protección», concluyó el presidente de la Federación de Cofradías de Pesca de Asturias.

Los primeros resultados de la campaña de investigación del Instituto Español de Oceanografía confirman que el Cañón de Avilés constituye «uno de los ecosistemas más extraordinarios de la plataforma continental del mar Cantábrico» y un hábitat de gran valor para el mantenimiento de especies como la merluza y el rape, entre otras.

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