Un pescador avilesino de 86 años, rescatado en León tras una noche atrapado en el río Órbigo

El operativo de rescate realizando las labores pertinentes. / LVA

El veterano deportista fue salvado por la Guardia Civil en perfectas condiciones tras quedar atrapado por el fango en una zona del cauce

A. C. / B. M. LEÓN/AVILÉS.

Todo quedó en un susto, aunque bien habría podido significar la segunda desgracia en apenas 24 horas en los ríos leoneses, donde el martes se localizó el cuerpo sin vida de un vecino de Santibáñez. Ayer, sin embargo, el nuevo rescate llevado a cabo por la Guardia Civil leonesa en el río Órbigo tuvo un final feliz con un avilesino como protagonista.

El varón, un experimentado pescador de 86 años vecino de Avilés, salió a pescar el martes como acostumbra a hacer cuando veranea en la localidad de Moral, a unos cuatro kilómetros de Hospital de Órbigo. Lo que no era tan habitual era que se demorase en su regreso, por lo que entrada la madrugada sus familiares alertaron de su desaparición con una llamada al 062.

Tras recibir el aviso, la Guardia Civil montó un operativo de búsqueda y se trasladó a la zona indicada por la familia. Pasaron varias horas hasta que por fin dieron con el vehículo del varón, pista fundamental para seguidamente rastrear el área, donde acabaron localizando al afectado cuando el reloj marcaba aproximadamente la una de la tarde de ayer miércoles.

El pescador se encontraba en una poza situada entre los dos puentes de Hospital de Órbigo, a cuatrocientos metros de donde había estacionado el coche. El vadeador -un pantalón especial para practicar la pesca- que llevaba puesto le impidió salir del agua cuando comenzó a oscurecer, por lo que pronto asumió que se vería obligado a pasar la noche atrapado en las aguas del río.

En cuanto los agentes evaluaron la situación se constituyó el operativo de rescate, en el que participó el helicóptero de la Unidad Aérea, una unidad del Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS), un perro del Grupo Cinológico de la Zona de Castilla y León, varias unidades de Seguridad Ciudadana, Policía Judicial y una patrulla del Seprona.

Una vez liberado, el afectado explicó cómo se había quedado atrapado, mostrando un gran estado tanto físico como anímico pese a haber permanecido toda la noche solo en el río. El varón demostró así su templanza para afrontar la situación límite e hizo honor al dicho que asegura que 'la veteranía es un grado'. Por su parte, los agentes compensaron con este episodio el mal trago vivido anteayer, cuando falleció otro pescador en el Porma.

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