Las peticiones de alimentos desbordan a Cruz Roja de Avilés con un 20% más de familias necesitadas

Las peticiones de alimentos desbordan a Cruz Roja con un 20% más de familias necesitadas
Un grupo de voluntarios de Cruz Roja, ayer en la nave de almacenamiento y entrega de alimentos de Cruz Roja en la vieja rula. / MARIETA

La asamblea comarcal inicia el reparto de 34 toneladas de productos no perecederos entre las 501 solicitudes aprobadas

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

La crisis económica no solo no se ha superado, sino que sigue golpeando con fuerza a los sectores más vulnerables de la sociedad. Las organizaciones sociales que atienden a los más desfavorecidos llevan tiempo alertando de ello y las cifras corroboran sus mensajes. En Avilés, el primero de los tres repartos de alimentos provenientes de la Unión Europea en 2018 que gestiona Cruz Roja ha hecho saltar todas las alarmas. Cada vez hay más familias necesitadas, muchas de ellas en situación crítica, y los perfiles están cambiando. En tan solo tres meses desde el último reparto del mes de noviembre pasado, el incremento de solicitudes es de más de un 20%. Tanto que lo que antes se repartía en cuatro días ahora se tendrá que hacer en ocho, desde el pasado lunes hasta el jueves 12 de marzo.

Una docena de voluntarios de Cruz Roja Avilés se encarga del reparto de 34 toneladas de alimentos no perecederos a 501 familias que se habían previamente inscrito y que han pasado los filtros para recibir la ayuda. Son un centenar más que en noviembre, lo que confirma que «la situación, lejos de mejorar, está igual o peor», según asegura Ana González, coordinadora del programa de alimentos y responsable de voluntariado en la organización.

Los motivos de este aumento de peticiones son variados. Algunas familias se apuntaron a la primera entrega de marzo porque no se enteraron de la de noviembre, y también hay mucha gente nueva que no ha podido superar el invierno con recursos propios y se ha visto en situación de vulnerabilidad.

Aumenta la demanda entre familias monoparentales y mujeres mayores que viven solas «La situación, lejos de mejorar, está igual o peor», asegura Ana González, coordinadora

Los perfiles de familias que necesitan ayuda alimenticia también están cambiando y han derribado muchos prejuicios y clichés. «Tenían que pasar una semana aquí para ver la realidad», lamenta Ana González. Se refiere a quienes recurren al argumento de que este tipo de repartos se los llevan solo familias de etnia gitana e inmigrantes. Hay muchas familias españolas, en especial las monoparentales formadas por mujeres separadas con hijos a su cargo, y mujeres de avanzada edad que viven solas. En este último caso, se trata de personas mayores que residen solas «con pensiones mínimas, a veces de trescientos euros que, si tienen que pagar el alquiler, ya no les llega para el resto. Y, aunque tengan la vivienda pagada, tienen que abonar la luz, la comunidad, el gas...», con el agravante del frío invierno que han tenido que soportar, como explica la coordinadora de Cruz Roja.

Españolas, mujeres con hijos a cargo y mujeres mayores que viven solas. Es el nuevo perfil de quienes se han visto abocados a pedir alimentos no perecederos para salir adelante. El reparto se ha organizado en función de las peticiones y del número de miembros de cada familia para seguir un criterio proporcional. El objetivo es que las 501 familias que recogerán su lote hasta el 22 de marzo en el puesto de socorro de Cruz Roja en la vieja rula pesquera puedan sobrevivir «uno o dos meses». En cuanto al tipo de productos, la experiencia del voluntariado es que la leche es uno de los alimentos que primero se consume, al igual que el aceite, las conservas y las galletas. En cambio, la pasta y el arroz están entre los que más aguantan hasta la siguiente entrega.

En cualquier caso, hasta la próxima convocatoria en el mes de junio también se atienden casos de necesidad con lotes de urgencia. La tercera entrega de 2018 de alimentos derivados por la Unión Europea será entre octubre y noviembre, otro momento delicado para las familias «porque sus recursos no les llegan después de abordar gastos como los libros de texto de sus hijos».

Además de estas convocatorias de la UE, Cruz Roja Avilés también organiza repartos de pequeños lotes de alimentos que suelen recibir de donaciones, tanto de empresas como de particulares, o de un buen número de asociaciones y clubes deportivos de toda la comarca que organizan pruebas con fines solidarios. La asamblea comarcal también aborda la compra de alimentos con recursos propios para atender las necesidades más urgentes.

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