El plan para mejorar la depuradora, pendiente del Gobierno central

Imagen de la construcción del emisario de Xagó, por donde sale a alta mar el agua tratada en la depuradora de Maqua. / MARIETA
Imagen de la construcción del emisario de Xagó, por donde sale a alta mar el agua tratada en la depuradora de Maqua. / MARIETA

Las instalaciones de Maqua mejorarán el tratamiento actual de las aguas tras una inversión que rondará los cuarenta millones de euros

Y. DE LUIS AVILÉS.

La estación depuradora de Maqua entró en funcionamiento en el año 2004. Catorce años más tarde, sus problemas en el sistema de tratamiento de las aguas y la normativa europea obligan a una inversión cercana a los 40 millones de euros para mejorarla. El Ministerio de Medio Ambiente contrató el año pasado la redacción del anteproyecto para acometer esta obra, el documento ya está en manos de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico y ahora su ejecución solo está pendiente de que se adopten las decisiones pertinentes por parte del Gobierno central en cuanto a la aprobación de la ejecución de la obra y dotar de presupuesto los trabajos.

Esta actuación en Maqua se enmarca en el Plan de Medidas para el Crecimiento, la Competitividad y la Eficiencia (Plan CRECE) que está ejecutando el Ministerio para mejorar la calidad de las aguas en todo el país. Este plan prevé unas inversiones en materia de depuración de 1.100 millones de euros, financiados con Fondos Europeos, destinados a conseguir que todos los municipios españoles depuren adecuadamente sus aguas residuales adaptándose a la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea.

Esta normativa establece que se debe incorporar un tratamiento secundario de las aguas residuales y el anteproyecto redactado para Maqua contempla esa medida, así como otras en relación a la estructura, que será cambiada por una de hormigón. El tratamiento secundario tiene como objetivo eliminar, mediante microorganismos, la materia orgánica biodegradable de las aguas, así como los elementos que contienen nutrientes. Actualmente las aguas que salen por el emisario de Xagó no cumplen esa normativa.

Es más, la directiva ya llevaba cuatro años en vigor cuando la depuradora se puso en marcha en 2004, es decir, cuando comenzó a funcionar ya no cumplía los criterios que exigía la Unión Europea. Los ecologistas lo denunciaron en varias ocasiones y el propio Principado lo trasladó al Ministerio de Medio Ambiente. Ahora se espera que la solución pueda comenzar a ejecutarse este mismo año.

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