«Avilés necesita un plan de promoción de patrimonio industrial»

«Avilés necesita un plan de promoción de patrimonio industrial»
Rubén Domínguez, en una imagen de archivo. / MARIETA

El Club Popular de Cultura de Llaranes considera «muy positivo» que Sepides vaya a rehabilitar el edificio de Telefónica en el PEPA

EVA FANJUL AVILÉS.

«Nos parece estupendo que se conserve el edificio y se le dé una nueva vida. Es un ejemplo de cómo se puede dar usos nuevos al patrimonio industrial y evitar su derribo», ha manifestado Rubén Domínguez, presidente del Club Popular de Cultura de Llaranes, al conocer el anuncio de la empresa pública Sepides de rehabilitar el antiguo edificio de Telefónica en el parque Empresarial principado de Asturias (PEPA).

El emblemático inmueble de la antigua Ensidesa estuvo a punto de desaparecer en verano de 2015, pero se libró del derribo en el último momento tras el éxito de una intensa campaña a favor de su conservación de la que el Club Popular formó parte activa. En el mes de agosto, el Ministerio de Hacienda frenó el proceso de demolición y decidió ponerlo a la venta.

Ahora, Sepides proyecta convertirlo en un edificio de oficinas en el que, según ha podido saber este periódico, podrían instalarse empresas de base tecnológica.

Al margen de la actividad que se desarrolle en su interior, Rubén Domínguez espera que «el proyecto de intervención previsto sea respetuoso con los valores originales del edificio». El inmueble de estilo racionalista es obra del arquitecto Francisco Goicoechea, cuenta con una superficie de 1.100 metros cuadrados y se construyó en el año 1954 para dar servicio a la empresa siderúrgica. «Si consiguen un buen arquitecto que entienda la esencia del edificación será magnífico», añade.

En este sentido, Domínguez cree que se debe ir más allá a la hora de preservar estos espacios. Según explica, «lo que queda de Ensidesa no es tanto y debería gozar de protección institucional para intentar que no desaparezca y se recupere para otras funciones. Primero, en el catálogo urbanístico de Avilés, que es lo más básico; y después, en el ámbito regional debería incluirse o en el Inventario de Patrimonio Cultural o declararlo Bien de Interés Cultural, de acuerdo con el valor de cada elemento», explica.

Según el presidente del club, la clave está en dar a conocer esta arquitectura, y asegura que «lo que de verdad hace falta en Avilés es un plan de promoción del patrimonio industrial porque tenemos verdaderas joyas que no se terminan de poner en valor». Según Domínguez iniciativas como el folleto turístico de Llaranes realizado el año pasado en colaboración con el Ayuntamiento «tienen muy buena acogida pero hace falta algo a mayor escala y puede que empecemos a trabajar en ello este mismo año».

Otro elemento del patrimonio industrial avilesino a proteger en el entorno de la antigua Ensidesa sería «el parque de bomberos, también obra de Goicoechea, que es otro ejemplo de una rehabilitación bien hecha». Luego estrían las obras del prestigioso ingeniero Fernández Casado, como el taller eléctrico, al lado de las baterías; las propias baterías; y los hornos de fosa, «una gran nave que cruza casi hasta Corvera y que es muy interesante por el sistema constructivo que emplea», concluye.

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