La Policía Local realizará a partir de hoy los primeros controles de droga a conductores

Formación. Un grupo de agentes, ayer en las sesiones formativas organizadas en el Complejo Deportivo Avilés. / MARIETA
Formación. Un grupo de agentes, ayer en las sesiones formativas organizadas en el Complejo Deportivo Avilés. / MARIETA

La nueva máquina detectará el consumo de cocaína, opiáceos, anfetamina, hachís y metanfetamina

CRISTINADEL RÍO AVILÉS.

La Policía Local de Avilés incorpora el control de droga a sus pruebas de alcoholemia gracias a una nueva máquina que permitirá detectar el consumo reciente de cinco sustancias estupefacientes: cocaína, opiáceos, anfetaminas, metanfetaminas y THC (hachís), además de benzadiapecina. Se podría, además, solicitar la detección de ketamina y metadona, aunque de momento no está previsto.

La Policía Local de Gijón fue pionera en unos controles con los que ahora Avilés espera mejorar su seguridad vial. El número de positivos en alcoholemia es relativamente bajo, pero los agentes eran conscientes de que esta prueba era insuficiente. Apreciaban «un porcentaje cada vez mayor» de conductores bajo los efectos de la droga. Ojos vidriosos o una sudoración o excitación excesiva son síntomas difíciles de ocultar y que delatan el consumo de estupefacientes.

José Luis Fernández, de la empresa Dräger, impartió ayer el cursillo de formación de una maquina que consta de un lector, un kit de prueba y un tubo para una muestra extra de saliva. Solo el lector ha costado unos 6.000 euros, cada kit más de veinte y el tubo, diez. En total, cada prueba positiva de alcoholemia, que incluye una analítica aparte, le costará al Ayuntamiento de Avilés entre cien y 110 euros. «Poco dinero si con eso evitamos que una persona que no está en condiciones coja el coche», valoró ayer el inspector Santiago Osorio, el primero que junto con la también inspectora Minerva Llana se formó en el uso y aplicación del sistema en otros cuerpos policiales. La empresa Dräger es el único fabricante en España de una tecnología que mantiene y suministra los equipos a la mayoría de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

El hachís, lo más detectado

La máquina permite detectar el consumo reciente de droga y, según las estadísticas que maneja la propia empresa, el 60% de los positivos serán por hachís, seguido del de cocaína y de anfetamina. Se dará positivo siempre que se sobrepase un nivel mínimo de consumo. En el caso del hachís, 25 nanogramos por miligramo y 20 si es de cocaína y heroína. Trasladado a la practicidad, «no es lo mismo fumar un porro con poca cantidad de hachís que uno hasta arriba», según explicó José Luis Fernández a los agentes.

De momento, la Policía Local de Avilés contará con un solo equipo, que tanto la empresa suministradora como el cuerpo considera «suficiente» para el tamaño de la ciudad. La duración total del control es de diez minutos. Cinco en la toma de una muestra de saliva y otros cinco son los que tarda el lector en arrojar un resultado. Al igual que el test de alcoholemia tradicional, los agentes del control podrán realizar varias pruebas a la vez, que luego pasarán por el citado lector. La muestra de saliva se recoge en el kit de droga, un sencillo aparato sobre el que no hay ni que soplar ni que humedecer, tan solo presionar con los labios un pequeño tubo vertical en cuyo interior hay un filtro de color blanco similar al de un cigarrillo. El cambio a color azul significa que la saliva recogida por el filtro ha reaccionado con las tiras inmunológicas de las que está provista y que son las que detectan estas cinco sustancias estupefacientes. La tonalidad y la intensidad de estas tiras, similares a hilos, cambian, pero de su interpretación se encarga el lector. Es por lo tanto, una prueba «totalmente objetiva», sin apenas margen de error, aseguró Fernández.

El lector es «una especie de incubadora que mueve los carriles y ayuda a la saliva a recorrer todas las tiras inmunológicas para que se impregnen y reaccionen con los metabolitos de las diferentes sustancias». En una pantalla externa se mostrarán los resultados, en color rojo los positivos. Solo se indica si es positivo o negativo y no la cantidad de droga detectada puesto que, a efectos legales, no es importante. La sanción por conducción bajo los efectos de la droga es siempre de mil euros, a diferencia de la alcoholemia, en la que sí se diferencias niveles.

El lector puede grabar hasta quinientas pruebas, tiene conexión de infrarrojos a impresora y varios tipos de salida que permiten trasladar sus resultados a distintos soportes informáticos. En resumen, «una tecnología innovadora porque medir el consumo de droga es complicado», señaló José Luis Fernández.

Si la prueba es positiva, se recogerá en un pequeño tubo una muestra extra de saliva para enviar al Instituto de Ciencias Forenses de Santiago de Compostela. Precintada y con un código de barras que garantizará el anonimato de la persona. Es importante que no se rompa la cadena de custodia, indicando en todo momento por qué manos pasa la muestra. «Esta prueba es tan eficaz como la de sangre y es mucho menos invasiva», señaló el inspector Osorio.

La Policía Local se ha dotado también de un etilómetro evidencial, diez veces más pequeño que el actual, «más fiable todavía» y que ha supuesto otros 6.000 euros. No viene a sustituir a la actual 'maleta' que se lleva en un furgón, sino a completarla. Está verificado por el Centro Español de Metrología y pasará revisiones anuales.

Los inspectores Llana y Osorio consideran que estas inversiones en la actualización del material son «necesarias», tal como se ha comprobado en Gijón. Desde que se realizan este tipo de controles allí, se ha 'cazado' a muchos conductores bajo los efectos incluso de medicamentos como la benzadiapecina, que si bien en un consumo moderado podría no interferir en la conducción, la experiencia lleva a José Luis Fernández a señalar «que lo habitual es que el paciente ingiera una dosis superior de la recetada por su médico».

Firma del convenio

La alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, y la directora provincial de Tráfico, Raquel Casado, firmarán hoy en el Ayuntamiento el acuerdo de colaboración para la realización de estos controles, por los que la dirección de Tráfico entregará a la policía 75 kits de prueba que se suman a los 75 ya adquiridos por el Consistorio.

Tras la firma del convenio, ambas se dirigirán al primer control de droga que llevará a cabo la Policía Local y en el que se aprovechará para estrenar el nuevo furgón destinado a los atestados de tráfico, pero que también funcionará como oficina móvil de atención ciudadana o como puesto de mando en emergencias, si fuera necesario.

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