La Policía Nacional lanza una orden de búsqueda internacional del asesino de Llaranes

Uno de los hijos de Capellán, que lleva una chaqueta verde, consuela a una de sus tías, sentada frente a la sala velatorio del Cementerio de La Carriona, en el que se congregaron decenas de personas. / MARIETA
Uno de los hijos de Capellán, que lleva una chaqueta verde, consuela a una de sus tías, sentada frente a la sala velatorio del Cementerio de La Carriona, en el que se congregaron decenas de personas. / MARIETA

La familia está sumida en un profundo dolor y espera que «lo encuentren cuanto antes y que pague por lo que ha hecho»

SHEYLA GONZÁLEZ AVILÉS.

La Policía Nacional continúa con la búsqueda del presunto autor del apuñalamiento del pasado sábado en El Cruce, en Llaranes. Los agentes iniciaron inmediatamente la vigilancia en la comarca para tratar de detener a Eduard González y poco después esa búsqueda se extendía por todo Asturias. Además, la Policía Nacional ha decidido lanzar una 'búsqueda de detención y presentación policial' a nivel internacional. Una decisión reforzada por el hecho de que el agresor vivía en Bélgica.

La familia y amigos de Daniel Capellán, fallecido el pasado sábado tras recibir varias puñaladas por parte del novio de su hermana pequeña tras intervenir para ayudarla en una pelea, aún creen que viven en una pesadilla. A las doce de la mañana de ayer el cuerpo de Capellán llegaba, procedente del Anatómico Forense de Oviedo, a las salas de velatorio del Cementerio de La Carriona, donde permanecerá hasta esta tarde.

Hasta el camposanto se acercaron decenas de allegados a la víctima, que entre lágrimas de dolor y enfado solo atisbaban a coincidir en que lo sucedido se escapa a toda lógica. «Es surrealista, nadie esperaba que ocurriera una cosa así. Hubo una discusión, pero nunca se nos hubiera pasado por la cabeza que fuera capaz de matarle», decía ayer a las puertas del tanatorio una prima del apuñalado. Dentro de la sala su mujer y su hermana, testigo de todo lo ocurrido, no se separaron de su féretro, aunque sufren una crisis de ansiedad que precisa atención sanitaria.

A primera hora de la mañana era el SAMU quien acudía al domicilio de la hermana menor de la víctima para atenderla. «No reciben, están muy nerviosas y en estado de shock», recalcaban los familiares. La Policía Nacional, que se está encargando de la investigación del apuñalamiento, llamó ayer a declarar a la hermana menor y a varios de los testigos presentes en el establecimiento en el momento de la agresión. «Ella está muy nerviosa, de hecho en el momento en que un cliente quería llevarse a su hermano al hospital ella no quiso separarse y tuvo que ser la policía la que la parara», explicaba la familia, que también apuntaba que «fruto de ese ataque de nervios se hizo daño, tiene un ojo morado y un rasguño en la cara».

Los agentes se personaron durante el sábado varias veces en el domicilio familiar en busca de pistas sobre el agresor. «Querían saber más cosas, detalles que pudiera ir recordando y que les sirvieran de ayuda en la búsqueda del huido, pero como está tan bloqueada poco les pudo decir», recalcó la prima del fallecido.

La búsqueda del autor de los hechos hasta el momento ha sido infructuosa, a pesar de que por las redes sociales y por los mensajes telefónicos han ido corriendo varios rumores de posibles detenciones, todos ellos fueron falsos hasta el momento. «Esperamos que lo puedan encontrar cuanto antes y que pague por lo que hizo», señalaba la familia. A pesar de tener ser novio de la hermana del fallecido, no tenía una relación estrecha con el resto de familiares y amigos y es que tan solo llevaban juntos seis meses. «Nunca sabes con quién te vas a encontrar, pero esto nunca, pero nunca, estaba en nuestra mente», lamentan sus allegados.

Mientras, en las redes sociales, desde el momento en que se conoció la noticia los familiares y amigos iniciaron una campaña para difundir las fotos del agresor, pero también para dejar mensajes de ánimo y recuerdos sobre Daniel Capellán, que había sido presidente de la Asociación de Dominicanos de Avilés, un colectivo grande en la ciudad que ayer también quiso mostrar sus condolencias a la familia.

Además, también era conocido por la organización de conciertos en varias salas y por tener un carácter afable con todos. Unas características que ayer recalcaron sus familiares, «era una persona buena que no se metía en problemas».

Junto a las hermanas de Capellán y su mujer se encontraban ayer algunos de sus hijos. Tenía seis, tres de ellos mayores, pero otros tres pequeños, de entre cinco y ocho años. Era uno de los hijos mayores quien ayer se encargaba de consolar a sus tías, presas de los nervios y la tristeza del momento.

Funeral

El cuerpo de Daniel Capellán permanecerá en las salas velatorio del Cementerio de La Carriona hasta esta tarde, cuando está previsto que se oficie su funeral. A las 16 horas dará comienzo la misa en su recuerdo en la iglesia de Santo Tomás de Cantorbery. Esta será de cuerpo presente y posteriormente se volverá a trasladar el féretro hasta el cementerio de La Carriona, donde será enterrado.

«Es una pesadilla. Cada uno tenemos nuestra vida y a todos nos pilló de sorpresa. A mi me llamaron a la tienda para contármelo, pero pensé que era una broma hasta que llamé a mis primos y me lo confirmaron, no me lo podía creer», lamenta una de las primas del fallecido. Como ella estaba la hermana mayor de Capellán, que se encontraba fuera pasando el fin de semana en una casa rural.

Pocos interrogantes quedan sobre la agresión. Según narran los testigos el grupo en el que se encontraba Daniel Capellán y Eduard González llegaba al bar Milenio de El Cruce en Llaranes poco antes de las ocho de la mañana. Tan solo unos minutos después se desencadenaba una pelea en el interior del establecimiento, en la que volaron vasos, comida y los palos del billar. Esta se habría producido en un intento de la víctima de defender a su hermana, que estaba teniendo problemas con su pareja.

En un momento dado Daniel Capellán optó por salir del bar, alejándose de la pelea. Instante que el novio de su hermana utilizó para acceder a la cocina del local y hacerse con un cuchillo. Fue tras él y delante de la puerta le asestó la primera puñalada. Cuentan los testigos que Capellán logro seguir caminando por la carretera hasta la mediana donde patinó, momento que su agresor, que le perseguía, aprovechó para asestarle más puñaladas, rematándolo sobre el suelo, lo que le provocó la muerte casi en el acto.

Sobre la huida de Eduard González todavía hay muchas incógnitas al no contar con amigos o familiares en Avilés. Aunque sí se sabe que tiene una hermana en Madrid.

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