«Los políticos no han sabido acotar la demanda de infraestructuras»

Josefina Cruz Villalón, ayer, en un despacho del Centro de Servicios Universitarios. / MARIETA
Josefina Cruz Villalón, ayer, en un despacho del Centro de Servicios Universitarios. / MARIETA

Josefina Cruz Villalón, catedrática en la Universidad de Sevilla y exsecretaria de Estado de Infraestructuras, pone en valor la red de carreteras y ferroviaria de España y recomienda sensatez en las demandas

C. DEL RÍO AVILÉS.

Josefina Cruz Villalón, catedrática de Geografía Humana en la Universidad de Sevilla, directora general de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Andalucía entre 1995 y 2003 y secretaria de Estado de Infraestructuras entre 2008 y 2009, pronunció ayer la conferencia 'Las infraestructuras, caminos del futuro', en el Centro de Servicios Universitarios.

-¿Caminos del futuro?

-Siempre se ha tenido la idea de que las infraestructuras son un motor de desarrollo importante. Condición necesaria para él, pero insuficiente por sí misma. Y en España siempre se ha trabajado con este axioma. El país apostó por destinar los ingentes recursos económicos que llegaron con la entrada en la Unión Europea a infraestructuras de transporte.

«Todos pedían soterramientos, pero estalló la burbuja y las obras están paradas»

-¿Está el país, por tanto, bien dotado?

-Hoy en España hay 17.000 kilómetros de multicarril, lo que antes se llamaba carreteras con doble calzada (autovías y autopistas). Es el primer país de Europa y el tercero del mundo por detrás de China y Estados Unidos. Y se siguen reclamando más.

-¿No está justificada esa demanda?

-Ahora no soy especialista, pero después de cinco años en ministerios puedo decir que hice allí una tesis doctoral. Las infraestructuras deben tener un límite. ¿Quién pide esas carreteras? El argumento recurrente de los territorios es el agravio comparativo, que políticamente es muy importante. 'Cómo no voy a tener yo esto sí aquel lo tiene'. Y subyace el gran peso que tienen en el país las empresas constructoras, que de hecho son grandes mundialmente.

-En el Plan Estratégico de Infraestructuras diseñado cuando usted era secretaria de Estado se pedía inversión en mantenimiento más que en nuevos kilómetros.

- Este país es muy dado a invertir y no mantener después. Debe ser una prioridad por la seguridad y confortabilidad del tráfico, sobre todo en las carreteras convencionales. Estas son un ejemplo de lo que pasa con las infraestructuras: se pide que se conviertan en doble vía porque se dice que son más peligrosas. Pues que se circule más despacio.

-Tras ese PEIT en el que recalcaban la importancia de la planificación a largo plazo y la mesura en la construcción aún se hicieron varios aeropuertos que resultaron ruinosos.

-Nunca por la red estatal. Fueron promovidos por diputaciones, cámaras de comercio y empresarios. En Andalucía también ocurrió. En Huelva, que está al lado de Faro (Portugal) finalmente no se ha hecho, pero sí en Córdoba que está a hora y media en alta velocidad de Madrid. Los políticos no han sabido acotar. Es responsabilidad de los políticos por no haber sabido decir que no.

-¿Dan votos las infraestructuras?

-Leí 'Madame Bovary' después de mi paso por el Ministerio y, desde entonces, suelo utilizar un pasaje de esa novela en mis intervenciones que refleja como el marqués que pretendía volver a entrar en política repartía leña en invierno entre los campesinos y después reclamaba carreteras para su territorios. Eso ya se hacía en el siglo XIX.

-En Avilés se pide el soterramiento de las vías del tren.

-Fue otro elemento de debate en es época. La pedían Zaragoza, Valencia, Valladolid, Almería, Granada y Girona con el argumento de que las vías dividían la ciudad. Los técnicos no apoyaban estas obras, pero luego los alcaldes, no sé si influidos también por la presión inmobiliaria, decían que la operación se amortizaba con los terrenos liberados en superficie. Poco después estalló la burbuja y, si no me equivoco, todas las anteriores, salvo Girona, que fue una obra costosísima, están paradas.

-El debate entonces está en...

-Habría que valorar la ventaja económica y social de la infraestructura que se está proponiendo y el de otras alternativas. Es cierto que el sector público no va a montar fábrica, pero hay que ser razonables y hacer didáctica.

-¿Y qué me dice de los accesos de algunas infraestructuras? Aquí nos pasa con un parque empresarial y la salida de una autovía.

-Se están reclamando constantemente y me parece una demanda exagerada, por ejemplo, pedir un enlace a la salida de una autovía para no recorrer tres kilómetros por una carretera secundaria. Sí es cierto que cuando se planifican algunas instalaciones importantes como hospitales o polígonos debe pensarse en la salida. Pero ocurre que a veces se construyen después que la carretera y, claro, pueden quedar aisladas.

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