La polución en Avilés, en el punto de mira

El cielo de Avilés, con vapores procedentes de la factoría de ArcelorMittal. / MARIETA
El cielo de Avilés, con vapores procedentes de la factoría de ArcelorMittal. / MARIETA

Las medidas llevadas a cabo dentro de Plan de Calidad del Aire no han logrado reducir la concentración de partículas en el puerto | Las autoridades estudian mover la estación del Matadero, la única que incumple la legalidad

RUTH ARIAS AVILÉS.

Bruselas tiene a la estación medidora de contaminación del Matadero en el punto de mira. El pasado martes, la Comisión Europea dio un ultimátum a nueve países, entre ellos España, por los altos niveles de polución en algunas zonas, e instaba a presentar, el plazo de una semana, planes con medidas concretas para mejorar los datos de las mediciones. En España preocupan siete áreas entre las que se encuentran Madrid, Barcelona y también Avilés. El problema estriba exclusivamente en las cifras que arroja el entorno del puerto donde, a pesar de las numerosas medidas que se han tomado, los valores límite de partículas en suspensión se siguen superando muchos más días al año de los 35 establecidos como límite, y las medias anuales de PM10 también se encuentran por encima de los márgenes legales.

El Principado lleva mucho tiempo insistiendo en que los datos que se obtienen en la estación del Matadero, ubicada en un entorno industrial, al lado de una vía por la que circulan numerosos camiones y ubicada dentro de las instalaciones de la Inspección Técnica de Vehículos, no responden a la realidad de la calidad del aire urbano, es decir, del que respira de forma habitual la gran mayoría de la población. La solución que se ofrece es cambiarla de ubicación, algo que el Gobierno central va a solicitar a la Comisión, aunque para eso la normativa actual exige que lleve tres años arrojando valores en positivo, algo que está muy lejos de lograr. En este último 2017, pese a que la estación del Matadero ofreció unos de los mejores datos de los últimos tiempos, la concentración media anual de partículas en suspensión aún superó en seis microgramos por metro cúbico el máximo permitido, que está establecido en cuarenta. Por otra parte, 112 días de los 365 del año se superaron los valores límite diarios, cuando la normativa marca que solo puede hacerse en 35 como máximo.

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Bruselas amenaza con imponer una multa por un problema de complicada resolución. Los datos de la estación del Matadero traen de cabeza tanto al Principado como al Ayuntamiento y al Puerto de Avilés, que incluso ha contratado un estudio independiente para conocer el efecto de las acciones y medidas emprendidas en los últimos años sobre las mediciones de la estación.

A pesar de la sensación social de alarma y de episodios puntuales de nubes negras, como la registrada el pasado 17 de enero, o de escapes de gases como el ocurrido en mayo, la mejoría de la calidad del aire en Avilés en los últimos años es innegable. La Consejería de Infraestructuras y Medio Ambiente ofrece datos desde el año 2004. Desde entonces, algunos contaminantes como el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre casi han dejado de preocupar.

Ahora los esfuerzos se centran en reducir las partículas en suspensión menores de diez micrómetros, las PM10. Entre ellas hay polvo, cenizas, hollín, metales e incluso polen, y pese a su pequeño tamaño, mucho más finas que un pelo humano, se han convertido en el gran enemigo a batir.

Dentro del límite desde 2010

Cuando se inician los registros del Principado, hace catorce años, todas las estaciones medidoras de la comarca arrojaban datos negativos, tanto en lo que se refiere a las concentraciones anuales como en el número de días que se superaban los límites. Las cifras eran especialmente alarmantes en las del Matadero y Llano Ponte, pero las distintas medidas adoptadas por instituciones y empresas fueron provocando una notable mejora en ambos registros, hasta el punto de que desde hace cinco años todas las estaciones cumplen los estándares. Salvo la del Matadero.

Los focos contaminantes, actividad industrial y tráfico, son ahora más eficientes. Los vehículos contaminan menos y las empresas han llevado a cabo inversiones millonarias en sus instalaciones para evitar la dispersión de esas pequeñas partículas en la atmósfera. Sin embargo, la concentración media anual de partículas en suspensión es la misma que hace cinco años, y el número de días en los que se superan los límites tampoco ha descendido de manera significativa. En el resto de estaciones medidoras, sin embargo, la tendencia general sigue a la baja.

El propio Principado reconoce que el Plan de Calidad del Aire, adoptado en el año 2014 y revisado en 2017, «no ha dado los resultados esperados en cuanto a la reducción anual de PM10». En los próximos años, producto del nuevo plan, se seguirán adoptando medidas para reducir las partículas, a la espera de comprobar si estas llegan a tener la eficacia necesaria para que los datos del Matadero dejen de alarmar.

Paralelamente, y teniendo en cuenta que la mayor parte de las empresas cumplen con la normativa medioambiental establecida, se estudian sobre todo las mediciones. En este sentido, no solo está sobre la mesa la posibilidad de trasladar la estación a un lugar menos conflictivo, sino estudiar el tipo de análisis que se están llevando a cabo y comparar los datos obtenidos en la propia estación con otros obtenidos en la margen derecha de la ría y en las estaciones móviles que se están también utilizando para realizar mediciones.

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