El Principado estima que el enlace del PEPA estará listo en el primer trimestre de 2019

Los accesos al Parque Empresarial Principado de Asturias podrán culminarse a principios de 2019. / MARIETA
Los accesos al Parque Empresarial Principado de Asturias podrán culminarse a principios de 2019. / MARIETA

El gobierno regional aprueba el convenio con el Ministerio para retomar las obras, que tendrá que ser ratificado por el consejo de ministros

J. F. GALÁN AVILÉS.

Cinco meses después de que fuese anunciado, el Principado ha dado el visto bueno al convenio alcanzado con el Ministerio de Fomento para reanudar las obras de conexión viaria del Parque Empresarial Principado de Asturias (PEPA) y de la margen derecha de la ría con la antigua autopista 'Y'. En concreto con la AI-81, el ramal que partiendo del entorno de Tabaza conecta la A8 (Autovía del Cantábrico) con Avilés. El enlace se situará en el límite entre los concejos de Corvera y Avilés, ya en el término de este último municipio, entre La Marzaniella y Garajes. Hasta ese punto la caja de la carretera está prácticamente construida, a falta del enlace en sí.

A la espera de que el convenio sea ratificado por el Consejo de Ministros, en un principio mañana viernes, el ejecutivo autonómico estima que las obras estarán concluidas en el primer trimestre de 2019. Si fuese así, la nueva carretera entraría en servicio con nueve años de retraso con respecto a la fecha anunciada cuando comenzaron los trabajos, en 2008. El proyecto exigió expropiar terrenos a un precio que el Principado fijó en 2,7 euros el metro cuadrado, valoración que fue recurrida por algunos propietarios.

A grandes rasgos, el convenio prevé traspasar a la comunidad autónoma la titularidad de dos tramos de carreteras del Estado, desde el punto kilómetro 1+680 de la AI-81, situado a la altura de la pasarela peatonal que la cruza en La Marzaniella (Corvera), hasta su inicio, es decir, su conexión con la N-632a, y desde este punto hasta el enlace con la N-633, la Arteria del Puerto. Según el Principado, este cambio de titularidad «no lleva asociada ninguna obligación financiera ni compromiso económico entre las partes».

El acuerdo puso fin al prolongado bloqueo que vivieron las obras, presupuestadas en 34,5 millones de euros con dos años de plazo de ejecución. Se paralizaron cuando ya se habían construido unos dos tercios del vial, sin que ambas administraciones encontrasen la fórmula de completar el tramo pendiente. El problema era de competencias, de titularidades, de cuál de las dos se haría cargo no de la nueva carretera, propiedad del Principado, sino del tramo de la antigua autopista en el que desemboca.

El convenio recoge en gran medida la postura que defendía el Principado, con el añadido del referido tramo de la N-632, y se aleja de las posiciones que mantenía el Ministerio, que condicionaba la necesaria autorización para el 'pinchazo' en la antigua autopista a que el gobierno regional asumiese en su totalidad el tramo que discurre entre Tamón y Avilés, denominado AI-81, más la Variante, la Arteria del Puerto y un tramo urbano de la N-632a.

Partidos políticos, Cámara de Comercio, Autoridad Portuaria y sindicatos consideraron entonces que tal postura obstaculizaba la conclusión de una carretera calificada como «clave» para el desarrollo económico de la comarca y también en materia medioambiental, dado que canalizará gran parte del tráfico pesado que a día de hoy circula por al avenida de Gijón y el resto del casco urbano de la ciudad.

Protocolo de 2007

El Ministerio de Fomento se retrotraía al protocolo firmado en febrero de 2007 entre los entonces presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, para la construcción de varias infraestructuras en Asturias. Entre ellas se incluían los enlaces del PEPA y la futura Ronda Norte, cuyas obras aún no han empezado cuando ha transcurrido una década desde que se iniciase su tramitación.

En ese acuerdo el Ministerio se comprometía a sufragar su construcción a que el Principado asumiese la titularidad de ambas carreteras y de la AI-81. En este caso, el cambio de titularidad se debe a que la distancia entre los enlaces con Trasona y el centro comercial Parque Astur y con la carretera del PEPA es inferior al mínimo que según la normativa han de guardar dos 'pinchazos' en una autopista de la red nacional de carreteras.

Una vez solucionado el enlace del PEPA con la antigua 'Y', quedan por resolver la construcción de la futura carretera de accesos al puerto y la rehabilitación del tramo urbano de la antigua N-632 a su paso por Avilés. En el primer caso, el Tribunal Supremo no ha admitido a trámite el recurso interpuesto contra el acuerdo en su día alcanzado por el Principado, la Autoridad Portuaria y los ayuntamientos de Avilés y Gozón, que prevé que la futura carretera enlace en La Vegona con la variante y conecte con el puerto a través de La Maruca. La resolución judicial allana el camino para que el ejecutivo regional retome encargue la redacción del proyecto, presupuestada en 499.64. El resto de la inversión correría a cargo del Ministerio.

En lo que el tramo urbano de la antigua N-632 a su paso por Avilés se refiere, el Ayuntamiento muestra su disposición a asumir su titularidad siempre y cuando el Ministerio realice con anterioridad las obras necesarias para adecuarla al tráfico que soporta. Fomento, por su parte, sostiene que al tratarse de una travesía tiene condición de urbana y debe ser transferida al Ayuntamiento.

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