Principado y Fomento cierran el convenio de cesión de la AI-81

Durante estos días se han realizado tareas de mantenimiento en la AI-81, en la imagen llegando al final del trazado en Avilés.
Durante estos días se han realizado tareas de mantenimiento en la AI-81, en la imagen llegando al final del trazado en Avilés. / PATRICIA BREGÓN

Ambas administraciones se preparan para firmar el acuerdo que desbloqueará la conexión del PEPA con la Autovía del Cantábrico

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

El Ministerio de Fomento y la consejería de Infraestructuras han alcanzado un principio de acuerdo sobre el convenio para la cesión de la AI-81, de tal manera que el Principado pueda concluir las obras de construcción de los accesos al Parque Empresarial Principado de Asturias y tan sólo falta su firma, según confirmaron ayer fuentes ministeriales. De esta manera, la obra podrá concluir como máximo el próximo año, lo que supondría un retraso de once años en su conclusión desde la fecha anunciada cuando comenzaron los trabajos.

Según indicaron a este diario, después de haber sentado las bases en abril para el desbloqueo del proyecto, quedaba concretarla en un texto para fijar las responsabilidades de cada parte. La consejería de Infraestructuras remitió un borrador de convenio en mayo y ahora se confirma que tan sólo falta la firma del compromiso de cesión.

Esta situación no ha aminorado la responsabilidad del Ministerio con la autovía. De hecho, a lo largo de esta semana se han venido realizando las tareas habituales de conservación en las vías bajo su responsabilidad.

La administración central realiza este mes las tareas habituales de conservaciónEl convenio recoge la cesión al Principado de «unos ochenta metros de la N-632» Los accesos al PEPA se podrán terminar en 2018, once años después de lo previsto

Así, se han segado los arcenes retirando la maleza y limpiándolos de la suciedad acumulada. También se ha instalado una cámara de vigilancia de la Dirección General de Tráfico en las inmediaciones del lugar donde se construye la conexión del Parque Empresarial con la autovía y que será uno de los puntos de más intensidad en el tráfico de la ciudad a partir de su entrada en funcionamiento.

Todos los partidos políticos han destacado el carácter estratégico de la obra para la comarca. Además de mejorar la conexión del Parque Empresarial Principado de Asturias con la Autovía del Cantábrico, abre un itinerario para que los vehículos pesados se alejen de la trama urbana, con lo que significa para aminorar el impacto de contaminación y ruido en la ciudad.

Licitado en 2008

La construcción del enlace fue asumido por el Principado de Asturias, iniciando los trámites en 2007 y licitándose al año siguiente. Era una obra que debería terminarse en 2010. Sin embargo, los problemas con el tendido de alta tensión fue el primer gran obstáculo que obligaron a la paralización de los trabajos en julio de 2010. En noviembre de ese año, el entonces consejero de Infraestructuras, Francisco Buendía, firmaba la paralización de las obras.

Estas se reanudaban en octubre de 2015, una vez que se modificaba el trazado de la línea de alta tensión. En esos momentos, Belén Fernández, consejera de Infraestructuras, esperaba que en 2017 los trabajos terminasen.

En ese momento, la consejera confíaba en que el plazo de dos años que faltaba para terminar las obras fuese suficiente para alcanzar un acuerdo con el Ministerio de Fomento para la autorización del pinchazo. Sin embargo, la solución no fue posible. Desde la administración central se argumentaba que el reglamento sobre autovías imposibilitaba la autorización por la cercanía del enlace de Parque Astur.

Por su parte, el Gobierno asturiano recordaba que el tramo donde se realizaba la conexión era de naturaleza urbana, con la velocidad limitada y se encontraba fuera del contexto para el que se había establecido una distancia mínima entre conexiones.

Además, el Ministerio aludía al compromiso existente para una futura cesión de ese tramo de la Autovía del Cantábrico, según se avanzaba en el convenio firmado en 2007. En él se planteaba el traspaso de la administración central a la regional de la totalidad de la AI-81, desde el enlace en Tabaza a su conclusión en Avilés, una vez que estuviese operativa la Ronda Norte, aún sin proyecto.

En el trasfondo del debate se encontraba determinar qué administración asumiría los gastos derivados de la conexión, ya que si se realizaba sin cesión el Ministerio de Fomento debería asumir la parte de la obra que afecta directamente a la carretera de su titularidad.

Finalmente, ambas administraciones alcanzaron el pasado abril un acuerdo por la vía de la cesión parcial del tramo de la autovía, recurriendo a una fórmula utilizada con anterioridad en la región, como sucedió en los nuevos accesos al Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo. En ese momento, la obra llevaba meses a ralentí, siendo evidente que el calendario anunciado en el reinicio de los trabajos no se iba a cumplir.

Según el acuerdo, el Principado asumirá el tramo comprendido entre la pasarela peatonal que cruza la autopista a la altura de Favila, en el límite entre los concejos de Avilés y Corvera, y la salida de autovía ya en término municipal avilesino.

Además, el Gobierno central cede lo que la Consejería define como «pequeño ramal de unos ochenta metros de la N-632 para conexión con la Arteria del Puerto en dirección a Avilés», dentro del proceso de cesión de los tramos urbanos en España y donde se encuentra pendiente la N-632 en Avilés.

Sin embargo, el acuerdo necesitaba un convenio para poder concretarse y reiniciar la obra. En la actualidad, sólo queda por construir los puentes sobre la autovía y el enlace en trompeta. La estimación de los técnicos es que ya se han realizado unos dos tercios de una carretera que, en su momento, se anunció como una de las autovías más caras de España por su coste: unos 34,5 millones de euros cuando se licitó en 2008 para una longitud de tronco de 1.506 metros y una superficie construida de 7.292 metros cuadrados.

La necesidad de levantar diferentes puentes y medidas para reducir las molestias a los vecinos, como dos kilómetros de pantallas contra el ruido o las mejora de caminos secundarios afectados por la infraestructura explican el coste de un tramo de carretera que ha visto pasar a cuatro consejeros de Infraestructuras del Principado y otros tantos ministros de Fomento.

La firma del convenio se realizará en breve, aunque aún no se han puesto fechas. Los trabajos pendientes, entre ellos los puentes sobre la autovía, invitan a pensar que las obras terminarán en el primer trimestre de 2018, siempre que no aparezcan nuevos inconvenientes en una de las infraestructuras de la ciudad que más dificultades ha tenido para su ejecución en la ciudad.

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