El Principado instalará en 2018 cámaras en Arcelor y en el puerto para vigilar las emisiones

Factoría de ArcelorMittal en Avilés. / E.C.
Factoría de ArcelorMittal en Avilés. / E.C.

La revisión del Plan de Calidad del Aire aprobada ayer recoge quince medidas con un coste estimado de 13,7 millones de euros

J. F. GALÁN AVILÉS.

La revisión del Plan de Calidad del Aire de Avilés concreta quince medidas a desarrollar en tres años con el fin de reducir las emisiones contaminantes. Aprobado ayer por el Gobierno del Principado, el coste se estima en 13,7 millones de euros y será soportado en su práctica totalidad por empresas privadas y por la Autoridad Portuaria de Avilés.

El abanico es extenso, desde revisar las autorizaciones ambientales integradas de instalaciones de ArcelorMittal, Asturiana de Zinc, Saint-Gobain o Fertiberia hasta instalar sistemas de protección de acopios de graneles y cámaras de vigilancia o desarrollar una aplicación para dispositivos móviles que informe de los niveles de contaminación y de hipotéticas situaciones de alerta o prealerta.

Tal y como establecía el borrador, el definitivo documento señala a las grandes industrias, a la actividad portuaria y al tráfico rodado como principales fuentes de contaminación y muy en concreto a un agente, las partículas PM10. Fue el único que, según el informe, superó el año pasado los valores máximos admitidos en dos estaciones medidoras, la del Matadero y la de las balsas de Asturiana de Zinc, en el espacio dunar de El Espartal. Esta zona constituye el epicentro de una área de afección que se extiende por La Maruca, San Juan de Nieva, Zeluán, Iboya y Barredo y, como novedad, excluye expresamente a Salinas y Piedras Blancas. Son dieciséis kilómetros cuadrados poblados por menos de 6.000 habitantes que engloba al puerto y a las factorías de Alcoa, Asturiana de Zinc en San Juan de Nieva, Saint Gobain, Asturiana de Fertilizantes, Mefasa, la estación de ITV y Aleastur, entre otras.

La mayor parte de la inversión tendrá que ser asumida por el puerto y empresas privadas

La mayor inversión recogida en el plan corresponde a la nueva nave de acopio de blenda que tiene previsto construir Asturiana de Zinc en el recinto portuario. Asciende a 10,7 millones de euros, el 78% de los 13,7 millones que según el Principado costarán las quince medidas que plantea, y tendrá que estar concluida antes de que finalice 2019. «Quien contamina paga», manifestó ayer al respecto el consejero de Industria, Fernando Lastra.

Las cámaras de vigilancia se instalarán en el puerto y en ArcelorMittal. En el primer caso, el objetivo es vigilar las operaciones de manipulación y acopios de graneles sólidos, fundamentalmente carbón y blenda, susceptibles de liberar al aire partículas PM10. Con este fin el plan también impone al puerto reforzar los sistemas de apantallamiento mediante la compra de nuevos sistemas y la reordenación de los actuales así como incrementar las labores de limpieza de la travesía de la Industria y de viales interiores y colindantes al recinto. El Principado valora ambas medidas en más de 1,5 millones de euros a desembolsar por la Autoridad Portuaria a la vez que impone otras a distintos operadores, especialmente a García Munté Energía, multinacional energética que construye en el puerto uno de sus centros de recepción, criba y distribución de carbón, antracita, hulla y coque de petróleo.

Las cámaras también vigilarán algunas de las instalaciones de ArcelorMittal. El plan le exige dos, una en Tabaza, donde se levanta la Acería LDIII, y otra en las baterías de cok, fuente del escape de gas tóxico industrial más grave registrado en los últimos años en Avilés, una fuga de ácido sulfúrico ocurrida el 24 de abril que formó una nube que invadió gran parte del centro de Avilés, provocando episodios de irritación de vías aéreas y gran inquietud entre la población. Según recoge el plan, las cámaras tendrán que estar operativas en el primer semestre de 2018 tanto en el puerto como en las instalaciones de Arcelor.

El plan también recoge adecuar «a las mejores técnicas disponibles» las autorizaciones ambientales integradas de distintas instalaciones de Arcelor y revisar los límites impuestos a Asturiana de Zinc, Fertiberia y Alcoa e instalar medidores en continuo de las baterías de cok de la multinacional siderúrgica, cuyo cierre está previsto para 2019.

Estaciones medidoras

También otras medidas como elaborar informes anuales que reflejen las tasas de enfermedad relacionadas con la contaminación, desarrollar planes de movilidad a nivel municipal y del Principado y reubicar algunas de las estaciones de medición tanto de la red pública como de las privadas. Una de ellas es la de Llano Ponte, que ha sido trasladada al cruce de las calles Cervantes y Molinos, cerca del albergue de peregrinos. El Principado admite que, como denuncia el colectivo Ecologista, no vuelca sus datos a la red al no haberse realizado aún la conexión y califica sus registros de «normales». Así, puntualiza que en los dos meses y medio transcurridos desde su traslado «solo ha superado un día, el 20 de junio», los valores máximos diarios permitidos. El Principado también negó que los índices de benceno se disparasen en Llaranes el pasado día 7. La media diaria, asegura, se situó en 3,94 microgramos y la media anual se reduce a 1,85.

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