El Puerto otorga la concesión a Asturiana de Zinc para construir la nueva nave de blenda

La nave ya construida de Asturiana de Zinc en las instalaciones del Puerto de Avilés. / MARIETA
La nave ya construida de Asturiana de Zinc en las instalaciones del Puerto de Avilés. / MARIETA

La inversión asciende a diez millones de euros y la empresa prevé adjudicar el proyecto en las próximas semanas e iniciar la obra este año

J. F. GALÁN AVILÉS.

Asturiana de Zinc prevé iniciar antes de fin de año las construcción de la que será su segunda nave de acopio de blenda en el recinto del puerto. La inversión asciende a diez millones de euros, y una vez la Autoridad Portuaria otorgó ayer la licencia de ocupación, por un plazo de cuarenta años, la adjudicación puede ser cuestión de semanas o incluso de días. Se ubicará en la Dársena de San Juan, junto a a la actual y perpendicular a ella, y tendrá mayor capacidad, 250.000 toneladas frente a 180.000. También será más larga, trescientos metros de longitud, veinte más, ligeramente más alta, de similar diseño y estética e idéntica funcionalidad.

La nave actual entró en servicio en 2015 tras una inversión de unos once millones de euros. Situada al pie de la avenida de la Playa, en el término municipal de Castrillón, y paralela a ella, está asociada a un tolva y a una serie de cintas que permite descargar el mineral del buque y transportarlo a la factoría sin que toque el suelo y prácticamente sin exponerlo a la intemperie. Diseñado para agilizar las operaciones y minimizar la difusión de partículas PM10, el sistema también se implantará en la nueva nave.

Con esta nueva concesión Asturiana de Zinc concentra definitivamente su actividad logística en la dársena de San Juan, situación que ya se da de facto desde que el 1 de agosto del año pasado le fue otorgada la concesión de la parcela en la que se levantará la nueva nave. Unos meses antes, Tudela Veguín había decidido trasladar a Gijón sus tráficos de clínker, por lo que Asturiana de Zinc opera de forma casi exclusiva en la dársena de San Juan, con 679 metros de línea de atraque y calados de diez y doce metros.

Tendrá capacidad para almacenar 250.000 toneladas, 70.000 más que la actual AZSA concentrará así toda su actividad logística en la dársena de San Juan

De 45.311 metros cuadrados, la parcela se extiende en los muelles Sur y Oeste. Además de la descarga de blenda (concentrado de zinc), el mineral que nutre su factoría, también realiza allí las operaciones de exportación de zinc y de ácido sulfúrico, principal subproducto del proceso de electrólisis. En este sentido, grosso modo una tonelada de zinc requiere dos de blenda, mineral que recibe de forma regular desde distintos puntos del globo hasta totalizar en torno a 1,2 millones de toneladas al año. Tal volumen, unido a las exportaciones del producto terminado y de los subproductos, hace que Asturiana de Zinc sea el principal cliente del puerto. Solamente en concepto de concesión de la referida parcela la empresa abona a la Autoridad Portuaria un fijo de 438.522 euros anuales más una tasa de 33 céntimos por tonelada de metal de zinc manipulado.

Con toda probabilidad la parte arquitectónica del proyecto llevará la firma de José Ramón Fernández Molina, autor de la primera nave de blenda. El modelo mantendrá el mismo espíritu, colores vivos y un diseño que se aleja del concepto tradicional de instalación portuaria y que sintoniza con la nave 'Tinglados del Puerto', popularmente conocida como 'la de los colores', erigida por Santiago Baragaño en el muelle de Arcelor, en la margen derecha y fácilmente visible desde el paseo. Ambas marcan un nuevo estilo de arquitectura industrial que confiere una imagen diferente, moderna y agradable a la vista, sin perder una funcionalidad que también adoptará la nueva nave. El interior se compartimentará para distribuir la blenda en función de su calidad, y el transporte a fábrica se realizará mediante cinco cintas, todas ellas cubiertas.

Inversión medioambiental

La nueva inversión ratifica el compromiso medioambiental de la empresa. Al margen de la blenda, AZSA redujo entre 2004 y 2015 sus emisiones de azufre en un 17,85% pese al constante incremento de la producción. Es el contaminante más importante por volumen y el más peligroso por sus características de los que emite en su actividad industrial. Con todo, el borrador del Plan de Calidad del Aire del Principado recoge que la estación medidora de contaminación propiedad de la empresa sita en el entorno de las balsas de jarosita supera los niveles máximos de PM10.

Al margen de la óptica medio ambiental, las naves y los sistemas de cintas asociados permiten reducir el porcentaje de pérdida de materia prima y los costes asociados a las maniobras de descarga de los buques y de trasladado a la cercana factoría. En un principio, las obras no requerirán de informe de impacto medioambiental, toda vez que la actividad ya se encuentra contemplada en la autorización ambiental integrada de la empresa y que además reducirá los efectos contaminantes de la actividad.

La dirección de Glencore, el grupo suizo en el que se integra Asturiana de Zinc, autorizó en 2015 la construcción de este centro logístico, cuya ejecución quedó temporalmente en suspenso ante la caída de los precios del zinc. Lo que nunca se ha frenado es la producción de la factoría de San Juan de Nieva. Cerró 2016 con 517.962 toneladas, su séptimo récord histórico consecutivo

Glencore es la principal empresa del mundo de materias primas y controla el 60% del mercado mundial del zinc, entre otras materias primas. En ese entramado, las instalaciones de Asturiana de Zinc se encuentran en un lugar de privilegio, tanto por la calidad del zinc producido como por otras variables, como la producción por trabajador. La nueva y millonaria inversión constata una vez más la firme apuesta que mantiene Glencore con la factoría de San Juan de Nieva.

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