El Puerto de Avilés pondrá multas de hasta 300 euros por acceder al espigón de San Juan

Dos hombres observando ayer el espigón, donde dos personas han fallecido ya este año. / JOSÉ PRIETO
Dos hombres observando ayer el espigón, donde dos personas han fallecido ya este año. / JOSÉ PRIETO

La Policía Portuaria recibe orden de empezar a sancionar tras la muerte de José Ramón Pérez, la segunda ocurrida en lo que va de año

J. F. GALÁN AVILÉS.

La Autoridad Portuaria comenzará a sancionar con multas de hasta trescientos euros a quienes accedan al espigón de San Juan, una zona prohibida y debidamente señalizada como tal en la que ya se han registrado numerosos accidentes, algunos de ellos mortales. El último anteayer miércoles. José Ramón Pérez Saiz, 'Campino', vecino de Corvera de 63 años de edad y jubilado de Saint-Gobain, se cayó al agua mientras paseaba y todos los esfuerzos por rescatarlo con vida resultaron inútiles. Apenas cuatro meses atrás, el 6 de enero, perdía la vida en el mismo escenario Élida Fernández, una atleta popular que resultó engullida por una ola cuando corría por el espigón de San Juan.

«Tenemos orden de empezar a sancionar. Llevamos tiempo advirtiendo a los que vulneran la prohibición de que se exponen a una multa, aunque hasta la fecha no hemos impuesto ninguna. Nos hemos limitado a identificar al infractor de cara a una posible reincidencia», manifestó ayer José Manuel Álvarez, el jefe de la Policía Portuaria.

El espigón de San Juan, subrayó, «no es una zona de recreo. Es una zona de trabajo, un dique de contención, y adentrarse en él resulta peligroso incluso con la mar en calma», subrayó. Álvarez también incidió en que la prohibición de acceder al espigón «está debidamente señalizada». De hecho, un cartel de gran tamaño situado en su base dice textualmente lo siguiente: '¡¡¡Atención!!! Zona peligrosa. Prohibido el acceso al dique (salvo personal autorizado). Peligro de rebase de olas. Peligro de caída al mar. Riesgo de caída al mismo nivel. Riesgo de caída a distinto nivel'. Tras el cartel, dos cadenas tendidas de lado a medio metro del suelo sobre las que cuelgan sendas señales de prohibido el acceso refuerzan el mensaje.

Rabia y dolor

Tras expresar sus condolencias a la familia de la víctima y mostrar la «rabia y el dolor que me producen estas desgracias», Santiago Rodríguez Vega, presidente de la Autoridad Portuaria, apeló al sentido común. «Es una zona peligrosa, no está diseñada para el paseo ni para la pesca, ni para correr ni para tomar fotos, solo para su cometido. Adentrarse allí implica correr un riesgo innecesario». En cuanto a las multas, «la Policía Portuaria patrulla la zona con frecuencia, pero tampoco puede pasarse allí todo el día, tiene otros cometidos. Además hay cosas que no se arreglan con multas. Cuando en verano aquello se llena de gente ¿qué hacemos? ¿multarlos a todos?», se preguntó.

José Ramón Pérez Saiz, 'Campino' sufrió el fatal accidente en torno a las ocho de la tarde. Era una habitual de la zona. Iba a pasear, a charlar con los pescadores, y tan solo en contadas ocasiones echaba la caña.

Según distintos testimonios recogidos por este periódico se encontraba «mirando hacia la playa de Salinas en la punta del espigón, en una piedra complicada, porque allí chisca bastante y suele estar húmeda» cuando, por motivos que se desconocen, posiblemente a raíz de un resbalón, se cayó al agua. Una pareja que paseaba por la zona avisó a los pescadores que estaban en el entorno y uno de ellos le lanzó una cuerda. «Se quedó corta. Entonces la amarró a la caña, la volvió a lanzar y esta vez sí, pudo agarrarse a ella, pero la caña se rompió. El pescador le decía que nadase hacia la playa, pero ya no le quedaban fuerzas para mantenerse a flote».

El pescador en cuestión era Antonio González. «Vi como el agua se lo llevaba. Intentaba mantenerse a flote, pero llegó un momento que nos dijo que ya no aguantaba más. Un golpe de mar se lo llevó hacia dentro, y vimos como se ahogaba sin poder hacer nada para evitarlo», lamentó. Minutos después un helicóptero de Bomberos rescataba el cuerpo sin vida, que fue trasladado al Instituto Anatómico Forense de Asturias, en Oviedo, donde se la practicó la autopsia.

La capilla ardiente quedó ayer instalada en el Tanatorio Avilés, y a las seis de la tarde de hoy jueves se procederá a la incineración. José Ramón Pérez Saiz estaba casado con Amparo Ramón Cabezas y tenía dos hijos, dos nietas y cuatro hermanos.

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