Los punteros láser que traen en jaque a pilotos y policía

Un avión a punto de aterrizar en el Aeropuerto de Santiago del Monte.
Un avión a punto de aterrizar en el Aeropuerto de Santiago del Monte. / MARIETA

Los deslumbramientos con este tipo de luces son la principal causa de denuncias por afecciones externas en España

S. G. / A. S. AVILÉS.

Los punteros láser parecen objetos sin malicia alguna, pero pueden acarrear graves problemas si su uso no es el correcto. En concreto, si apuntan hacia una aeronave que sobrevuela el cielo avilesino pueden provocar fallos en el aterrizaje. Al ser luces intermitentes es difícil conocer su procedencia por lo que ponen en jaque tanto a los pilotos como a las autoridades competentes encargadas de investigarlas.

Este tipo de interferencias son registradas por la Agencia de Seguridad Aérea dentro de su capítulo de 'afecciones externas sobre la aeronave', es decir, aquellas que son ajenas a la actividad de los pilotos o del avión. En España se registraron 819 sucesos de este tipo en el año 2015. Entre ellos el de mayor frecuencia fueron los punteros láser, según refleja la memoria anual de la Aesa. Utilizar un puntero láser y dirigirlo hacia un avión en pleno vuelo es considerado una infracción grave ya que afecta directamente a las maniobras de aproximación al aeropuerto que han de hacer los pilotos.

Esta estadística quedó patente también en Avilés en los últimos años, cuando los pilotos denunciaron ante las autoridades de Aena en Asturias, al menos en dos ocasiones, que habían sido deslumbrados por punteros láser que situaban a su paso por la ciudad. En concreto, las coordenadas apuntaban a un radio que abarcaba las zonas de Bustiello y El Pozón, dentro del ámbito en el que se producen la mayoría de aproximaciones de aviones al aeropuerto asturiano.

En ese momento tanto la Policía Nacional como la Agencia de Seguridad se pusieron manos a la obra para intentar identificar la procedencia de esas luces. El Cuerpo Nacional de Policía puso en su momento en marcha un dispositivo especial de vigilancia con coches patrulla en los puntos donde habían sido avistados los punteros de láser, sin obtener resultados, según indicaron las fuentes policiales. Pasados unos días, no encontraron al autor o autores del deslumbramiento de aviones en una zona en la que las aeronaves pasan a baja altura rumbo a las instalaciones de Santiago del Monte. Del mismo modo, se supo entonces que estas denuncias no eran aisladas, sino que se habían recibido otras de similares características al paso de aviones por Oviedo.

Los pilotos reclamaban un protocolo para hacer frente a estas interferencias. Estas quejas y denuncias dieron lugar a la 'Guía para la tramitación de actuaciones en el entorno aeroportuario con afección a los ámbitos de riesgo', que vio la luz hace un par de años y que desde entonces regula los protocolos a seguir en estos casos.

Las interferencias causadas por este tipo de luces no son un tema baladí, sino que para los pilotos son consideradas verdaderos «ataques» ya que se encuentran en un momento próximo al aterrizaje, considerado uno de los momentos más complejos del vuelo, y pueden llevar a la confusión del piloto o a realizar maniobras no adecuadas para el momento del viaje en el que se encuentran, de ahí que la Agencia de Seguridad las haya incluido dentro de su catálogo de infracciones graves.

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