«Queda mucho por hacer para divulgar el patrimonio industrial»

Plácido García Pérez, consultando un ejemplar de LA VOZ que informaba sobre la Inespal. / MARIETA
Plácido García Pérez, consultando un ejemplar de LA VOZ que informaba sobre la Inespal. / MARIETA

Plácido García Pérez, promotor del Grupo SIGMA: «Igual que se ha editado la ruta Jacobea, se debería elaborar un itinerario por la industria de la comarca»

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Plácido García Pérez no sabe lo que significa el descanso. Después de un intensa vida profesional en Alcoa, ya desde la época de Inespal, este ingeniero de minas se doctoró hace dos años analizando el desarrollo tecnológico y, en la actualidad, es uno de los veinte integrantes del Grupo SIGMA. Se trata de un colectivo multidisciplinar para investigar y divulgar el patrimonio industrial metalúrgico de Asturias. No sólo se trata de conocer la historia sino que también puede ser un motor económico por la capacidad de atracción del turismo.

-¿Qué es el grupo SIGMA?

-Estamos comenzando y aún no existe una estructura organizada. Nuestro objetivo es la investigación del patrimonio industrial de Asturias. Queremos seguir la senda marcada en su día por el Grupo Investigación Minero o el Incuna.

-¿Quienes lo integran?

-Estamos una veinte personas. Es multidisciplinar: encuentras estudiantes de doctorado, maestros, ingenieros de minas... Somos de Avilés, Gijón y Mieres, básicamente.

-¿Cómo se incorpora?

-En enero del 16 leí mi tesis doctoral sobre la historia de la tecnología. Participas en congresos, tratas de divulgar y ahí coincidí con otras personas con unos intereses similares y decidimos crear SIGMA.

-En el caso de Avilés, ¿el achatarramiento de la antigua Ensidesa fue una oportunidad perdida para el patrimonio industrial, estamos a tiempo, debemos hacer arqueología?

-Descarte el término arqueología. En Historia es una época muy diferente, en la que no hay documentos. Y aquí tenemos todos. Pero hay muchas cosas por hacer.

-¿Por donde se empezaría en Avilés?

-En términos de la Unión Europea, Avilés es un punto de anclaje para la historia de la producción de metales básicos como el acero y el zinc. Su papel es clave en los últimos cincuenta años, pero no solo eso. El patrimonio industrial tiene una historia de doscientos años. No debemos enfocarnos solo hacia la metalurgia. Existen otras conexiones.

-Como el caso de Arnao.

-Se ha recuperado la mina, que es un icono para la comarca de Avilés. Está muy bien documentada y musealizada la historia de la minería del carbón. Sin embargo, veinte años después de iniciar la explotación de carbón comienza la producción de zinc. Todo eso está pendiente de musealizar. La historia minera de Arnao está muy bien estudiada, pero no tanto su historia metalúrgica.

-¿Un campo para investigar?

-José Ramón García, el director del Museo Marítimo de Luanco, es autor de una monografía muy completa sobre la historia de Asturiana de Zinc. Y hay muchas ponencias en congresos. Siempre existe campo para investigar, depende de lo que quieras profundizar.

-¿Se perdió una oportunidad con el patrimonio de Ensidesa?

-Se pueden hacer muchas cosas para divulgar. Tienes el ejemplo del burro del Horno Alto Número 1. Está olvidado de la mano de Dios en una glorieta del Parque Empresarial. Ni el Club Popular de Cultura de Llaranes ni la Concejalía de Cultura ni el Museo de Avilés se han preocupado por él, aunque los tres hayan hecho cosas por el patrimonio. Es un vestigio industrial que no se cita.

-El burro se conservó porque no se podía destruir. ¿Es una metáfora del patrimonio industrial?

-Otros dicen que fue por error. Aunque también he oído eso. Lo importante es que existe un patrimonio que no se conoce. Y el burro es el único vestigio que queda en Avilés de cuarto horno alto. Hagamos una ruta por el patrimonio industrial de igual manera que se promociona el Camino de Santiago. Hoy en día a un turista le pones unas gafas virtuales y ven un horno alto, pero aquí pueden ver un resto real y ni se habla de él.

-¿Cómo sería esa ruta?

-La ría de Avilés es el eje vertebrador de la industria. Se podría definir desde Zeluán hasta Nubledo y ahí a San Juan. Tan sólo quedaría documentar y señalar los elementos de interés. Editar un folleto sería muy sencillito, igual que se ha indicado la ruta del Jacobeo en Avilés.

-¿Hay que aprovechar la oportunidad que representa el cierre de baterías de cok?

-Las oportunidades hay que aprovecharlas siempre. Pero no hay que desperdiciar el dinero. La opción de conservar es interesante. Hay que tener cuidado y no pensar sólo en un museo que, al final, por falta de recursos, se convierta en un centro de interpretación.

-¿Existe posibilidad de un turismo interesado en el patrimonio industrial?

-El patrimonio industrial es cultura, es como el patrimonio histórico, del que nadie duda que sea cultura. Existe esa posibilidad y en España hay territorios más avanzados como el País Vasco y Cataluña. Asturias apuesta por atraer turismo con su patrimonio natural, que es impresionante. Para aprovechar el patrimonio industrial para atraer el turismo se debe combinar con otros recursos como la gastronomía.

-¿Qué se debe enseñar al turista interesado en el patrimonio industrial?

-Como grupo de investigación, en SIGMA estamos más interesados en la historia y la divulgación que el turismo. Primero hay que convencerle de que la industria es cultura.

-¿La red de museos que existe no ayuda: Os Texois, el Museo Minero, Arnao...?

-Os Texois muy interesante, pero no es industria puramente, es artesanía. Ambas se solapan en el siglo XX. Es importante clasificar bien los recursos. Os Texois es etnografía, no industria.

-Repito sin Os Texois.

-Los museos existentes hacen un gran trabajo, pero no trabajan en red, como sucede en el País Vasco o Cataluña. Es cierto que no nos podemos comparar por las diferencias que existen. Tenemos muchos museos: de la industria del vino en Cangas del Narcea, de la Leche, del Agua, la Siderurgia... Los recursos que hay son suficientes, pero la administración regional debería tejer esa colaboración. Queda mucho por hacer para divulgar el patrimonio industrial.

-Antes hablaba de una ruta industrial en Avilés, ¿cabe en Asturias?

-Es imprescindible. Y también en España. Es algo similar al Camino de Santiago, sólo que con el patrimonio industrial no ha existido un interés por parte de los gobiernos. De la misma manera que con la ruta Jacobea se podrían señalar diferentes subrutas. Porque tenemos la industria metalúrgica, pero también la industria lechera... Tan sólo es necesario que exista voluntad.

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