«Es razonable que el albergue de animales sea una realidad en 2019»

Miguel Ángel Balbuena, el pasado viernes en el Ayuntamiento. / MARIETA
Miguel Ángel Balbuena, el pasado viernes en el Ayuntamiento. / MARIETA

Miguel Ángel Balbuena Concejal de Mantenimiento y Participación Ciudadana

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

De forma discreta y sencilla, el concejal Miguel Ángel Balbuena ha liderado los trabajos que, por fin, pueden lograr que la ciudad tenga un albergue para animales. Sin abandonar su prudencia, Balbuena explica la situación del proyecto.

-Son muchos años detrás de un albergue de animales y numerosos proyectos frustrados. ¿Esta ocasión es la definitiva?

-El tiempo detrás de este proyecto aconseja mantener la prudencia, pero hay que reconocer que se han dado pasos en todos los sentidos y en todos los ayuntamientos. En algún momento futuro igual es necesario dar un paso atrás para caminar luego otros dos hacia adelante. Y no pasará nada.

-En los últimos mandatos los gobiernos locales han sido del mismo color, ¿qué ha hecho posible el acuerdo actual?

-La ciudadanía nos ha impulsado a todos. Todos los partidos incorporamos el albergue en nuestro programa electoral. Cada día hay más mascotas y se debe tener un mayor cuidado, tanto de los ciudadanos como los gobiernos. Hace años igual había gobiernos más estables, pero ahora todos los grupos apoyan la iniciativa del albergue.

-Hay un consenso, pero en Avilés el PP se desmarca del acuerdo. ¿Es un obstáculo en un escenario de corporaciones fragmentadas?

-Todos los avilesinos sabemos la situación que tiene el PP actualmente y que afecta al albergue de animales, además de otros temas. Pero, desde el primer momento, una serie de concejales del PP de Avilés me ayudaron. Como con el resto de grupos políticos. No creo que sea un problema.

-Existe una sensibilidad ciudadana sobre el albergue, pero ¿se traslada a otros aspectos como la recogida de excrementos?

-Cuando vemos esa realidad fijándonos en los casos concretos, tendremos la impresión de que es un problema muy grande. Pero es una sensación irreal. Existen muchas más mascotas que hace unos años y no existen grandes problemas. Cada vez, los dueños recogen más los excrementos, pero a la persona que tropieza con uno le molesta. La mayoría de los dueños se encuentra concienciados.

-¿Y en el tema de los chips?

-La mayoría de los animales que deben llevarlo, los llevan. Pero siempre hay alguna persona que no se preocupa por el debido cuidado de sus animales. Es algo en lo que las administraciones debemos trabajar.

-Ahora mismo se trabaja en la estructura jurídica del albergue, pero ¿donde se construirá?

-Ahora mismo no lo sabe ninguno de los ayuntamientos. Somos conscientes de la necesidad, no de la obligación de un albergue, ya que ningún ayuntamiento tiene esa obligación. La normativa no lo marca. Existe la obligación de un lugar para el depósito de animales. Pero creo que tenemos la obligación moral de tener un albergue.

-Pero se habló de una finca concreta en La Lloba.

-Se hizo una propuesta para estudiarla y barajar posibilidades en la comarca. Pero tendremos bastantes fincas para construir la perrera.

-¿Influyó el PSOE de Castrillón para rechazar ese lugar?

-Cabrales planteó que ese lugar no era el más adecuado por la posibilidad de una fosa común de la Guerra Civil. Es un lugar que se valoró. Dentro del consorcio se pidió a Avilés que hiciese un estudio basado en una finca que fuese la adecuada.

-¿Cómo se decidirá la ubicación?

-Habrá un concurso con una serie de condiciones y se presentarán los propietarios de terrenos que cumplan los requisitos. La ubicación será ese lugar u otro.

-¿La ubicación será la piedra de toque?

-No. Los problemas son todos. El primero era ponerse de acuerdo los ayuntamientos, lo que ha sido muy difícil. El segundo buscar el lugar y, en tercero, la forma de gestión.

-¿Por qué método se inclinan?

-Los ayuntamientos han planteado que sea una gestión profesional, con una empresa que sepa del tema y colabore con veterinarios, protectoras... No que dependa de un ayuntamiento con tres o cuatro personas.

-¿Admiten sociedad protectora como empresa?

-Se plantea una empresa pública.

-Al ritmo que se va, ¿es aventurado ver a la perrera en 2019?

-Es realista. Los pasos que se han dado coinciden con lo que nos habíamos propuestos. Pravia y Gozón no pueden crear el consorcio por sus niveles de deuda, pero podrían incorporarse cuando se cree. Falta Carreño, pero en breve estará. Además, otros ayuntamientos alrededor de la comarca se han interesado. Ellos deberán decidir si se incorporan, aunque sabiendo que tenemos una capacidad limitada.

-Estos recursos tienden a saturarse. ¿Les preocupa?

-Sí. Es algo que ya se planteó cuando se desechó la propuesta de Cogersa que era para toda Asturias. La idea es atender a una población de entre 150.000 y 180.000 habitantes. Por los estudios y la realidad de otros lugares similares nos permite fijar nuestros límites.

-Pero puede venir de fuera de la comarca a abandonar su mascota.

-Pero también puede suceder al revés. Desde la Consejería y la Federación Asturiana de Concejos se trabaja en una campaña para fomentar el uso de los microchips y evitar esas situaciones.

-Otra de sus competencias es Participación Ciudadana. Comienzan a preparar los presupuestos de 2018. ¿Es el único momento en el que hablan con el movimiento social?

-Estamos en un contacto permanente, aunque durante la elaboración de los presupuestos es más visible. En la primavera se reciben las propuestas, luego se analizan por los técnicos y, desde septiembre, con las respuestas, nos reunimos con las entidades para ver las propuestas. Comenzaremos pasado el puente del Pilar.

-¿Cuantas ideas han recibido ?

-Sobre un centenar. Se nota una evolución en las propuestas. Hubo un tiempo en el que se relacionaba más con lo cotidiano, problemas en las aceras o farolas. En el pasado mandato, sobre todo, eran problemas sociales, de integración y ahora se plantean demandas urbanísticas de gran escala. Se mantienen peticiones de mantenimiento, pero ya desde los consejos de Participación se acordó que se formulasen directamente al concejal.

-Los vecinos de Llaranes-El Pozón aprueban reconstruir la marquesina de El Pozón, pero luego se reclama su preservación. ¿Representa los límites de Participación Ciudadana?

-No. Fue la primera vez que se hizo ese proceso, pero no lo anula. Tenemos que ir aprendiendo y ampliándolo. En su momento no se apreció esa demanda, pero reaccionamos. Yo animo a los vecinos a participar.

-En los consejos se conoce el funcionamiento de la administración. ¿Es más importante que la participación?

-Es tan importante como la participación. Es bueno que los ciudadanos conozcan el funcionamiento de la administración y sus plazos, pero también su presencia en la participación.

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