El rector vincula a la iniciativa privada la decisión sobre la Facultad del Deporte

El rector, Santiago García Granda, departiendo ayer con la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín. / MARIETA

Santiago García espera un informe de los promotores y pone en valor el campus de Mieres, que está «infrautilizado»

M. PICHEL AVILÉS.

Avilés mantiene la puerta abierta como candidata a la instalación de una Facultad de Ciencias del Deporte en Asturias, como destacaba la alcaldesa, Mariví Monteserín, en su entrevista con LA VOZ el pasado domingo, tomando por bandera la declaración institucional que la reclamaba en el último Pleno del Ayuntamiento. Una carrera en la que compite con el «infrautilizado» campus de Mieres, aunque parece que el centro, que llega como una iniciativa de la institución académica privada Padre Ossó, adscrita a la Universidad de Oviedo, no sería de titularidad únicamente pública. «Nosotros como universidad no podemos ahora mismo abordar la inversión que supondría esa nueva titulación», afirmó ayer el rector de la Universidad de Oviedo, el gozoniego Santiago García Granda, antes de recibir el premio Jamón de Plata por parte de los gastrónomos del Yumay, y añadió: «Cualquier ubicación es posible».

De momento, no hay ninguna decisión tomada al respecto de dónde se asentará el futuro centro, tan solo una declaración de intenciones para impartir una titulación largamente reclamada, y más aún en Avilés. «Se han levantado demasiadas expectativas -admitía el rector-. Es un proyecto que nos propusieron a iniciativa privada». Esta semana, la Universidad recibirá el planeamiento, para cuya redacción se ha contado con grupos de investigación de la propia institución pública y del Padre Ossó. Se trataría de un centro de tamaño medio, puesto que en palabras del rector, «la demanda no va a ser muy alta», en torno al medio centenar de alumnos por cada curso, y que tendría que competir con los INEF de León y de A Coruña y el centro privado de Santander.

Las posibilidades de levantarlo solo con fondos públicos son escasas, otra cuestión sería «si existiesen recursos externos», sugería Santiago García. No obstante, la amortización de edificios ya construidos desvía la vista desde Avilés hacia Mieres. Aseguraba el rector que «nosotros no tenemos ningún plan de creación de nuevas instalaciones, simplemente, ante una propuesta, miramos las posibilidades que tenemos. Y en instalaciones, apuntan a Mieres, donde tenemos el edificio universitario, la residencia, poco ocupada, e instalaciones polideportivos que son las más recientes que tiene la Universidad». Un campus, el del Caudal, que define como «no demasiado ocupado». «Son instalaciones poco utilizadas, y el número de alumnos no está creciendo demasiado, por eso procuramos llevar allí nuevas actividades, pero eso no quiere decir que a priori hayamos tomado una decisión», aseguró.

«Muchas expectativas»

La declaración institucional aprobada por unanimidad por toda la Corporación de Avilés, y que la alcaldesa entregó ayer en mano al rector, incluía un apartado en el que se especificaba que si se elegía la ciudad, el centro educativo tendría que ser público. «Con lo público hay sus inconvenientes, y es conseguir los fondos para ponerlo en marcha. Se han levantado muchas expectativas, pero lo que hay es una iniciativa privada que nos ha puesto sobre la mesa esta posibilidad», puntualizaba el rector.

Avilés fue pionera en reclamar los estudios superiores de Deportes, hace más de una década. Y en la ciudad se instaló la Escuela del Deporte, «una de nuestras prioridades, que ya está en marcha, y hay que consolidarla y situarla lo mejor posible», destacó Mariví Monteserín. Un centro que imparte Formación Profesional, un activo de la ciudad y la comarca que el rector valora de forma positiva: «Siempre nos gusta colaborar con la formación profesional, y hay profesionales que se podrían dedicar a esto. Ahí tenemos una parte del profesorado y algunas instalaciones que podrían ser interesantes. Pero tampoco ser definitivo».

Sin guerras

No quiere Santiago García Granda que la carrera por acoger una futura facultad del Deporte se convierta en una «guerra entre municipios», pero no ve con malos ojos esa pugna, y lo fundamenta en que «cada ciudad tiene sus propias aspiraciones, está bien que se muestren. Lo que no quisiera esto que llevara a malas interpretaciones, porque es muy poco lo que hay encima de la mesa». En la misma línea Mariví Monteserín aseguró que «no se trata de dar guerra, sino de tomar decisiones en torno a datos objetivos». Y aunque las prioridades del Ayuntamiento pasan por la Escuela del Deporte y el Grado de Arte, no abandonan la Facultad. «Si se abre esta oportunidad, como si se abren otras, queremos estar ahí. Esto no nos va a generar ningún ánimo de guerrear», matizó la alcaldesa, que pide que la decisión final se tome en función de «los datos, las razones, la objetividad, los análisis, y se haga conforme a un planteamiento global, a lo que ofrece cada ciudad».

El rector, por su parte, no descarta que Avilés llegue a contar algún día con una facultad, aunque no con un campus como el de Mieres, un gasto «impensable en este momento». «No cerramos la puerta a que Avilés tenga instalaciones universitarias, pero sabemos que la inversión es muy difícil. Si surge la posibilidad de una propuesta de tipo empresarial, o alguna inversión que se pudiera hacer en la Isla de la Innovación, me parece muy bien», afirmó sin rodeos.

La Facultad del Deporte podría estar en marcha para el curso 2018-2019, «o para el siguiente», estimó Santiago García Granda. Un proyecto soportado por grupos de investigación de la Universidad y del Padre Ossó. «Tenemos una propuesta sobre la mesa que es la que desencadena todo esto. Si hay otras, que puedan ser incluso más interesantes, no habría problema. Podríamos tener una cierta colaboración entre más de una ciudad en esta titulación», afirmó el rector.

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