La secretaria alerta sobre los planes «inconstitucionales» de la oposición

La secretaria alerta sobre los planes «inconstitucionales» de la oposición
Los grupos, en un Pleno municipal. / MARIETA

El gobierno convocará en tres semanas a la comisión de estudio por la reforma del Reglamento Orgánico Municipal

F. DEL BUSTO AVILÉS.

En el lenguaje jurídico, las siglas son muy importantes. Tanto que permiten conocer a las diferentes leyes y normativas en las que los diferentes actores jurídicos se desenvuelven. El ROM es el Reglamento Orgánico Municipal. Existe uno por cada concejo de España y es fundamental porque en ellos se fija la organización política de la actividad consistorial.

El ROM de Avilés se encuentra vigente desde 1988 y, salvo una reforma puntual en 1996, nunca se ha tocado. En este mandato, la oposición, mayoritaria en el pleno, ha planteado su modificación. El PSOE no veía con malos ojos esa posibilidad, habida cuenta que, desde finales del pasado siglo, la legislación sobre las administraciones públicas ha cambiado mucho, además de la propia sociedad.

Sin embargo, ambas posturas discrepaban en las formas. De ahí que, primero, la oposición aprobase una comisión para la reforma del ROM y, posteriormente, esta se celebrase sin acuerdos entre las partes. Las diferencias alcanzaron el punto de que el pasado enero, todos los grupos de la oposición presentaron y aprobaron una propuesta que habían elaborado sin contar con el PSOE .

De esta manera, el documento pasó a ser informado por la secretaría del Ayuntamiento, Pilar Pontón, la funcionaria de mayor nivel en la administración local y encargada de que la institución municipal desarrolle su actividad dentro de la legalidad. Sus informes son preceptivos antes de que cualquier asunto llegue al Pleno. De ahí la importancia de su análisis que ayer recibían los grupos políticos municipales y que resultaba demoledor para la oposición.

Y es que rechaza de manera clara el documento planteado, sobre el que formula una opinión «desfavorable» por razones que argumenta en diecinueve páginas. Una vez que han recibido el documento, el gobierno ha fijado un plazo de tres semanas para que la oposición lo analice. Pasado ese tiempo, convocará una nueva reunión de la comisión donde la secretaria presentará una propuesta que ella ha elaborado. A partir de ahí, explicará los diferentes capítulos para que los grupos dedican.

Aunque, al final, este era el planteamiento inicial del PSOE, en el campo político aún no está todo cerrado. El documento que cuenta con el informe negativo debe ser archivado por la oposición, ya que fue informado después de que la mayoría aprobase la solicitud de un informe.

Lo habitual es que los expedientes lleguen a las comisiones con los informes de los técnicos. A partir de ahí, los grupos políticos emiten un dictamen favorable o no para que el pleno vote o rechace la propuesta de acuerdo. La imposición del 'pentapartito' rompió esa dinámica, pero ahora deberán tomar una decisión.

Si archivan su ROM, la comisión trabajará sobre el documento elaborado por la secretaría y que está abierto a las aportaciones de todos los grupos. En caso contrario, el debate podría llegar al Pleno. El Partido Socialista dictaminaría en contra y se incluirá en el orden del día sin el respaldo de la alcaldesa, que es la que elabora el orden del día de los plenos, después de escuchar a los portavoces, y, seguramente, con una advertencia de ilegalidad por parte de la secretaria, lo que dejaría a los grupos en el límite del perjurio.

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