«Seguimos todos muy afectados»

Rigoberto Peña, el hostelero dominicano amigo de Daniel Capellán, ayer en su establecimiento / MARIETA
Rigoberto Peña, el hostelero dominicano amigo de Daniel Capellán, ayer en su establecimiento / MARIETA

Compatriotas y amigos de Daniel Capellán lamentan la pérdida de «un hombre único» | Una semana después de su muerte apuñalado en El Cruce, la comunidad dominicana y sus allegados avilesinos continúan conmocionados y piden justicia

EVA FANJUL AVILÉS.

«Es una pérdida irreparable, era un hombre bueno, excepcional, no había otro como él, nos mantenía a todos los dominicanos unidos. Estamos todos muy afectados y dolidos, no se merecía una muerte así», comentaba ayer Ana María Peláez, hostelera dominicana que reside en Versalles. Una semana después de la trágica muerte de Daniel Capellán la comunidad dominicana de Avilés sigue conmocionada por lo ocurrido.

Capellán era un promotor musical dominicano, de 44 años de edad, padre de seis hijos y vecino de Versalles, muy conocido y valorado en el colectivo dominicano que reside en Avilés. El pasado sábado 25 de noviembre, a primera hora de la mañana, moría en Llaranes apuñalado por el novio de su hermana tras mediar en una discusión de la pareja.

A muchos allegados y conocidos de Capellán les cuesta asimilar lo ocurrido y coinciden en describir al fallecido como alguien afable, conciliador y siempre dispuesto a ayudar a los demás, que «no merecía un final como ese». Rigoberto Peña es un hostelero dominicano que lleva una década viviendo en Avilés y mantenía una estrecha amistad con el fallecido.«Éramos amigos desde hace diez años, y es un gran dolor que haya acabado así. Era muy buena persona, padre de seis hijos, que ayudaba a todo el mundo y se llevaba bien con todos, dominicanos y españoles», lamenta.

Patricia Peralta, camarera dominicana, habla de la víctima de manera similar. «Era un buen amigo y cliente habitual, muy cariñoso y majo. Estamos todos fatal, son cosas que no te lo esperas».

Pero no sólo los compatriotas de Capellán lamentan su muerte. A la avilesina Paula Vázquez le cuesta contener la emoción al recordarlo. «Éramos muy amigos y cuesta creer lo que le ha pasado. No sé cómo pudo suceder, no se entiende, porque era muy buena persona».

Por el momento, sigue sin conocerse el paradero de Eduard González, presunto autor del apuñalamiento mortal, sobre el que pesa una orden de detención internacional. «Ahora queremos justicia, que las autoridades actúen y que este crimen no quede impune, no sería justo», afirma Ana María Peláez

Lo mismo opina Rigoberto Peña: «Ahora espero que la policía actúe y encuentren al responsable, un hombre del que nada puedo decir, sólo lo vi en un par de ocasiones aquí en el bar como cliente acompañando a su novia».

Aunque el tema está en boca de todos, algunos miembros del colectivo dominicano prefieren no pronunciarse al respecto «por respeto a la familia, que nos ha pedido que no hablemos del tema», comentan a LA VOZ DE AVILÉS.

Repercusión

En Avilés residen en la actualidad cerca de seiscientos dominicanos. Tras la violenta muerte de Daniel Capellán a manos de un compatriota, una de las cosas que más preocupa a esta comunidad es cómo este suceso puede afectar a la imagen y reputación del colectivo.

«Nos preocupa mucho que ahora la gente crea que por uno que se haya comportado así somos todos iguales y se nos asocie a peleas o violencia. Sería muy injusto que porque un desgraciado que no es de aquí venga y se comporte así una vez, lo paguemos todos», opina Rigoberto Peña. «Nosotros somos tranquilos, estas cosas no habían pasado», añade Ana María Peláez.

Por su parte, la avilesina Paula Vázquez no cree «que pase nada porque la gente de Avilés sabe distinguir».

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