Seis años de cárcel por abusar sexualmente de una joven en un piso de acogida

Seis años de cárcel por abusar sexualmente de una joven en un piso de acogida
Los hechos ocurrieron en el barrio de El Quirinal. / JOSÉ PRIETO

La sentencia cuenta con el voto particular de una de las magistradas, que pide su absolución

C. DEL RÍO AVILÉS.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial ha condenado a seis años de cárcel a M. B., el joven guineano que el 21 de enero de 2017 abusó sexualmente de una avilesina en el piso de acogida en el que vivía en el Quirinal junto a otros compañeros. Le impone la prohibición de aproximarse a la víctima a menos de quinientos metros durante siete años, los mismos de libertad vigilada, una multa de 120 euros por un delito leve de lesiones y el pago de una indemnización de seis mil euros.

La sentencia considera probado que M. B., natural de Guinea y de 23 años en el momento de los hechos, abusó sexualmente de la víctima en el baño de la vivienda. Considera que fue un abuso y no una agresión sexual, tal como pedían el Ministerio Fiscal y la acusación particular, ejercida por Ana María González, abogada de Cavasym (Centro de asistencia a víctimas de agresiones sexuales y malos tratos de Asturias), porque «si bien la joven fue objeto de presión física por el acusado para satisfacer su deseo sexual, no se ha probado que fuera de intensidad suficiente» para ser considerado agresión.

Reconoce la dificultad de probar y juzgar estos atentados contra la libertad sexual que generalmente se producen sin testigos, por lo que el testimonio de la víctima es de vital importancia. En este caso, lo consideran verosímil, mantenido en el tiempo y no aprecian en él ningún resquicio de venganza o enemistad, sobre todo teniendo en cuenta que M. B. solo llevaba cuatro días en España.

El fallo considera que fue un abuso y no una agresión porque no se ejerció fuerza suficiente

La defensa, ejercida por María García Vázquez, de Vázquez & Vázquez, presentará recurso en favor de la absolución de su cliente. Una postura que cuenta a su favor con el voto particular de una de las magistradas del tribunal, para quien no está en absoluto acreditado que la relación sexual no fuera consentida.

Los hechos ocurrieron el 21 de enero de 2017 cuando la víctima se encontró a las 2.30 horas a M. B. y a su amigo por la calle y fue con ellos hasta su domicilio. Allí, él la encerró en el baño y la penetró vaginalmente. Ella se marchó en cuanto un compañero de piso oyó ruido y él abrió la puerta del baño. La joven, que dudó al principio sobre si denunciar la agresión, contó lo sucedido en una red social. La sentencia lo justifica por la importancia de estas redes para los jóvenes.

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