Seis meses de cárcel para la mujer que quebrantó un alejamiento contra su ex

La mujer, a la salida del juicio el pasado mes de diciembre.
La mujer, a la salida del juicio el pasado mes de diciembre. / RTPA

La jueza considera demostrado que fue ella, que en diciembre fue condenada por acoso, la que realizó tres llamadas al móvil del hombre

C. R. AVILÉS.

El Juzgado de lo Penal Número 1 de Avilés ha condenado a seis meses de cárcel a R. M. I. por quebrantamiento de una medida cautelar al considerar acreditado que la mujer, que en diciembre fue condenada por acoso, llamó hasta en tres ocasiones a su expareja, saltándose así la prohibición de aproximarse y comunicarse con el hombre. Contra la sentencia cabe recurso.

La mujer era consciente de que, desde el 9 de mayo de 2016, no podía comunicarse con su expareja en virtud de una medida cautelar dictada por el Juzgado de Instrucción Número 1. Aún así, efectuó varias llamadas al teléfono móvil del demandante tres días diferentes entre el 21 de mayo y el 15 de junio.

Durante la vista oral, celebrada el pasado 27 de junio, la acusada negó haber realizado esas llamadas, aunque durante su declaración en fase de instrucción sí había reconocido haber efectuado una de forma involuntaria y por error. Para la jueza, la existencia de las llamadas desde el teléfono móvil de ella es «incontestable», porque aunque ella negó haberlas hecho sí reconoció durante el juicio que era la única persona que utilizaba su terminal, «luego su autoría es clara». Además, «de haber existido una sola llamada, se podría haber apreciado cierta involuntariedad», algo que no puede ser asumido con tres.

De la existencia de estas tres llamadas dio fe la letrada de la administración de justicia, por lo que las facturas presentadas por la defensa de la mujer no sirvieron para nada, sobre todo cuando en ellas «tan solo quedan reflejadas aquellas (llamadas) que han supuesto una tarificación del servicio, pero no las conocidas como 'llamadas perdidas'».

Si no hay dudas sobre la autoría de R. M. I. respecto a las llamadas, no así en lo concerniente al contacto a través de la red social Facebook. En su explicación en el plenario, el denunciante aclaró que los mensajes no habían sido enviados desde dicha red social, sino que la mujer se los había enviado por mensajería de móvil, «por no hablar de que dicho documento es una mera captura de pantalla que por sí sola no nos serviría para acreditar la autoría de la acusada». Igualmente, respecto a la solicitud de amistad bajo un nombre de usuario del que existían varias cuentas en Facebook.

Por todo ello, se condena a la mujer a la pena mínima estipulada por ley para un quebrantamiento de medida cautelar, seis meses de cárcel.

Antecedentes

La mujer fue condenada en diciembre de 2016 a un año de cárcel, una orden de alejamiento de quinientos metros durante dos años y 1.500 euros en concepto de responsabilidad civil por acosar a su expareja entre abril y mayo de ese año con doscientos mensajes de texto por telefonía móvil en menos de dos semanas, llamadas y seguimientos por la calle. Fue en aquel momento, en mayo de 2016, cuando se dictó la medida cautelar juzgada el pasado 27 de junio y que ha quedado demostrado que ella quebrantó.

No es el único incidente que le queda por resolver a esta expareja en los tribunales. Al menos se instruyen dos demandas por una pelea que tuvo lugar el pasado mes de febrero en un bar de Luanco, donde ella vive. Él habría denunciado el quebrantamiento del alejamiento al que fue condenada en diciembre y la familia de ella, lesiones. La pareja rompió hace ocho años.

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