Sepides apuesta por un uso «mayoritariamente industrial» del suelo de baterías de cok

Sepides apuesta por un uso «mayoritariamente industrial» del suelo de baterías de cok
Los terrenos que dejarán libres las baterías de cok serán destinados a uso industrial, anuncia la sociedad estatal propietaria del PEPA. / MARIETA

El desmantelamiento y la descontaminación de «varias zonas» correrá a cargo de ArcelorMittal, según informó ayer la sociedad estatal

YOLANDA DE LUIS / FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Los meses pasan y cada vez está más cerca la fecha fijada para el cierre de las baterías de cok de Avilés. El actual equipo de gobierno apostó desde el minuto uno, hace casi tres años, por incluir en el debate público la decisión sobre el futuro de este nuevo suelo que se unirá al Parque Empresarial Principado de Asturias (PEPA) y parece cada vez más claro que lo ha conseguido y que el futuro de estos 400.000 metros cuadros de terreno no va a salir de ese debate en los próximos meses. Sepides, la sociedad estatal dependiente de la SEPI y propietaria de los suelos, explicaba ayer a LA VOZ DE AVILÉS por donde pasan sus planes y, aunque todavía no es posible concretar plazos, sí asegura que «el uso mayoritario de los terrenos sería el industrial».

La semana pasada el nuevo presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), Belarmino Feito, planteaba precisamente en una reunión con la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, la necesidad de que el suelo que libere el cierre de baterías de cok pasen a tener uso eminentemente industrial. Recordaba que «de forma natural, la industria pesada de Asturias se ha concentrado en el Parque Empresarial Principado de Asturias, que es un espacio privilegiado en España y Europa, con buenas conexiones para la industria por puerto, carretera, ferrocarril y, esperemos que pronto, buenas conexiones en el aeropuerto». De ahí que planteara que el nuevo suelo que se ponga en el mercado esté destinado eminentemente a la industria especializada en la construcción de grandes estructuras metalmecánicas y que tienen el I+D+i como base de su producción, es decir, grandes empresas similares a las que operan ahora en el PEPA.

En aquella reunión, la primera edil recordó que Sepides es la propietaria de estos suelos y, por tanto, la que tendrá la última palabra sobre su destino presentando en el Ayuntamiento un plan especial para su desarrollo. Monteserín viene pidiendo que una consultoría internacional se encargue de analizar qué tipo de usos debe darse al nuevo suelo atendiendo a la transformación que está viviendo la economía y la industria. La sociedad estatal parece valorar ese planteamiento, aunque comparte ya la postura de Fade de que el suelo debe tener un destino eminentemente industrial.

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Sepides también ha explicado a este periódico que, en un primer momento, se pretende desarrollar en torno a 300.000 metros cuadrados del total del suelo que dejaría liberado el cierre de baterías. Para ello, ArcelorMittal jugará un papel esencial no solo porque es la que concretará la fecha del fin de la producción del cok en Avilés, sino también porque, según ha explicado Sepides, será la encargada del desmantelamiento de las actuales instalaciones y también de la descontaminación de los terrenos que hasta ese momento ocupaban las baterías de cok.

De esta forma, se produce un cambio sustancial en el sistema empleado por la sociedad estatal en cuanto a la puesta en valor de los terrenos liberados por la antigua Ensidesa. Hasta ahora, las distintas fases de desarrollo del Parque Empresarial Principado de Asturias han estado pilotadas de inicio a fin por Sepides, anteriormente Infoinvest, de forma que el achatarramiento de las distintas instalaciones de Ensidesa, así como la descontaminación y luego la urbanización ha sido ejecutada por esta sociedad dependiente de SEPI.

Ahora, según apuntó ayer Sepides, «los plazos para el desarrollo de este ámbito dependen también de Arcelor que previamente ha de descontaminar y desmontar varias zonas». La multinacional cuenta con contrato para ocupar estos terrenos hasta finales de 2020, no obstante, la compañía ya ha comunicado a los sindicatos que su objetivo es comenzar el 'apagado' de las baterías entre mayo y junio del próximo año, cuando se ponga en funcionamiento la primera batería de Gijón.

Aunque hasta ahora no ha trascendido si existen estudios recientes sobre los contaminantes presentes en el suelo, un informe elaborado ya para el desarrollo del PEPA en 1997 ya apuntaba que, si bien en la mayor parte de las instalaciones de la antigua Ensidesa la contaminación se encontraba en niveles medios y superficiales, en la zona oeste de baterías de cok era donde se apreciaba «cierta continuidad y extensión en la contaminación del suelo por hidrocarburos aromáticos». Este tipo de hidrocarburos son antraceno, fluoranteno, benceno, etilbenceno, tolueno o criseno, entre otros.

En el desarrollo urbanístico de la primera fase del PEPA se produjeron 356.000 toneladas de residuos y se excavaron y recogieron alrededor de 13.600 metros cúbicos de suelos contaminados. Parte del material derribado de las antiguas instalaciones de Ensidesa se empleó en la construcción de la nueva urbanización.

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