«Los sistemas domésticos de energías renovables son sencillos y funcionan»

«Los sistemas domésticos de energías renovables son sencillos y funcionan»
Rafael Cuervo, ayer en el Centro de Servicios Universitarios. / MARIETA
Rafael Cuervo, responsable de Proyectos de la Fundación Asturiana de la Energía

«El primer paso para ahorrar en la factura sigue siendo apagar la luz cuando no se necesita, tanto en casa como en el trabajo»

J. F. GALÁN AVILÉS.

La viabilidad de las energías renovables en los hogares y el consumo eficiente centraron la ponencia que impartió ayer en el Centro de Servicios Universitarios Rafael Cuervo García, responsable del área de Proyectos de la Fundación Asturiana de la Energía (FAEN). La ponencia formó parte de las V Jornadas de consumo responsable de Avilés.

-¿Cuál es el objeto de la FAEN?

-Promover el uso eficiente de la energía. También nos dedicamos al asesoramiento energético y realizamos campañas de sensibilización, como esta charla.

-¿Qué peso tienen las renovables en Asturias?

-Por fuente de consumo, en torno a un 5%, y a nivel de producción un poco más alto. La eólica representa un 9,2%, la biomasa un 37,6% y la hidráulica un 19,9%. Si vamos a producción de energía primaria, el carbón supone un 35%, los productos petrolíferos un 23%, el gas natural un 15% y la electricidad un 21,6%.

-¿Por qué esa diferencia en cuanto a consumo y producción?

-Principalmente porque aquí, en Asturias, tenernos térmicas que queman carbón para producir electricidad

-¿Cuál es la fuente de energía renovable más rentable para un hogar?

-La biomasa, un derivado de la madera seco y prensado que llega al consumidor en forma de virutas con forma de cilindro y se quema en calderas especiales. Es fácil de utilizar, y pude generar un ahorro de entre el 25% y el 40% frente a otros tipos de combustibles. En cuanto a la solar, la más interesante es la térmica, paneles solares para producir agua caliente sanitaria. En este sentido, en las nuevas construcciones es obligatorio implementar una cobertura que cubre al menos el 30% del consumo anual, aunque con un poco más se puede llegar fácilmente al 70%. Es un sistema muy sencillo.

-¿Se usan más las renovables de lo que se podría pensar?

-Estamos trabajando en ello desde 2001. A nivel doméstico, son sistemas fiables, sencillos y que funcionan, por lo que su uso irá a más.

-¿Es una inversión rentable?

-El período de retorno de la solar térmica se sitúa en torno a ocho años, un período corto que hace atractiva su implementación. Con la biomasa sucede lo mismo. Hay que hacer una inversión, pero gracias a los ahorros que genera día a día acaba rentabilizándose.

-¿Veremos en el futuro los tejados de las ciudades cubiertos de paneles solares?

-De hecho cada vez se ven más, aunque todavía estamos lejos de Alemania, que tiene menos radiación que Asturias. Hay que tener en cuenta que las legislaciones exigen instalaciones de energía renovables o en su defecto medidas de eficiencia energética que contrarresten esa aportación mínima.

-Asturias atesora una notable industria eólica y fotovoltaica.

-Y en concreto Avilés. Hay un buen número de parques eólicos terrestres, si bien las zonas mejores, aquellas que disfrutan de más viento, ya están copadas. También hay que tener en cuenta que la instalación de estos sistemas va aparejada con las infraestructuras de transporte de energía.

-¿Sería factible un parque eólico marino en Asturias?

-Eso requiere un profundo estudio, y al margen de la fuerza de los vientos y del importe de la inversión hay que tener en cuenta las circunstancias de aprovechamiento

-El Gobierno sopesa una reforma del sector energético. ¿Hacia donde tendría que dirigirse?

-Las directrices las marca Europa, y establece que en 2030 hay que reducir las emisiones un 40%, elevar la cuota de participación de las renovables hasta el 27% y mejorar un 30% la eficiencia energética. Por tanto ese es el camino a seguir.

-¿Cómo se puede reducir la factura doméstica?

-Con un consumo racional, sistemas eficientes y con un término de potencia adecuado a las necesidades. Pero el primer paso es seguir el consejo que siempre hemos oído a nuestros mayores y que tenemos un poco olvidado, algo tan sencillo como apagar la luz cuando no se necesite, tanto en el hogar como en el lugar de trabajo.

-¿Tenemos más potencia de la que necesitamos?

-No se debe poner todo a la vez sino repartir los consumos a lo largo del día. El precio de la energía varía por horas, y hay que tratar de aprovechar las más baratas.

-¿Cuáles son?

-Depende de la tarifa y del término de potencia. Lo que debemos de hacer es observar nuestro perfil de consumo y en base a él contratar la más ventajosa.

-¿Falta información?

-Tendría que haber más.

-También se habla de un impuesto al sol. ¿Qué es?

-No gravaría a las instalaciones solares foto voltaicas de uso doméstico en si misas, si no a los vertidos a la red que se pudieran hacer en un momento determinado, para venderla, cuando la producción exceda el consumo para el que está diseñada la instalación.

-¿Y los peajes?

-Las tarifas de acceso, es decir el precio que se paga por el transporte de la energía hasta el punto de suministro.

-Algunos ayuntamientos cobran a las suministradores por el espacio que ocupan sus redes. ¿Podría este coste reflejarse en la factura?

-En un principio no deberían, pero tampoco me atrevo a asegurarlo.

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