Una situación difícil de revertir y vinculada al mercado laboral

C. R. AVILÉS.

Jacobo Blanco, decano del Colegio de Politólogos y Sociólogos de Asturias, profesor de la Universidad de Oviedo y de la Facultad Padre Ossó y socio director de la empresa Pragma Sociología Aplicada, explica que el descenso demográfico de Avilés es consecuencia del saldo vegetativo negativo arrastrado desde los años noventa y el migratorio, desde los ochenta, con la excepción del período de la burbuja del ladrillo, cuando las migraciones fueron positivas.

Considera que revertir la situación es «muy difícil» y apunta como única solución factible la de atraer a gente joven y cualificada a trabajar, lo que inevitablemente pasa por un mercado de trabajo potente.

A esta situación se une la mentalidad. Blanco señala que Asturias es una región envejecida, con una cultura de subsistencia apegada a la colocación y unos pilares económicos coyunturales que se desarrollaron sobre el proteccionismo. Echa en falta innovación y modernización en los sectores productivos tradicionales y capacidad para crear nuevos puestos de trabajo. Pone como ejemplo las nuevas tecnologías, en las que Asturias, pese a contar con empresas punteras, representa solo el 1% a nivel nacional cuando por peso demográfico debería estar en un 3%. En el País Vasco el sector informático es unas quince veces mayor que aquí.

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