Solo dos entidades han confirmado su adhesión al acuerdo con la SGAE

El Ayuntamiento espera que se la mayoría termine sumándose a un pacto que tendrá efectos retroactivos

C. R. AVILÉS.

Las asambleas y concentraciones del movimiento vecinal en contra del canon de la SGAE, por el que deben pagar un 7% a la entidad por cada actuación musical contratada, puso en pie de guerra a unas asociaciones que lo encuentran injustificado, por más que sea legal. Hubo reuniones, muchas reuniones, se le culpó de cargarse las fiestas y se llevó la protesta hasta las puertas de la Junta General. Paralelamente, el Ayuntamiento trataba de llegar a un acuerdo con la sociedad de autores, como el que ya tenía suscrito Corvera, de tal forma que las asociaciones pudieran aplicar la misma tasa que paga el Consistorio por una actuación, que es del 5,25%.

La concejala de Festejos, Ana Hevia, presentó este acuerdo el martes 20 de junio, un momento en el que todavía no se había adherido ninguna asociación. Según fuentes municipales, todas tienen el texto acordado y «todavía se encuentran decidiendo si se acogerán al mismo o no».

El gobierno espera que la mayoría de las asociaciones lo suscriba pero, al tener carácter retroactivo y aplicarse a todas las actividades realizadas desde el 1 de enero de 2017, a las entidades no les urge formalizar su adhesión de forma inminente. Por ello, y aunque ya ha habido un par de entidades que han expresado verbalmente su decisión de acogerse a la reducción del canon, «todavía es pronto para concretar cuántas se adherirán finalmente».

El Ayuntamiento paga ese 5,25% del presupuesto de cada concierto en virtud del convenio de 1996 entre la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la SGAE.

Juan Carlos Fernández Fasero, director en la zona noroeste de la Sociedad General de Autores (SGAE), rechazó las acusaciones de los barrios recién surgida la polémica. En declaraciones a este periódico, el problema estaba en «la opacidad o falta de transparencia de sus cuentas», lo que dificultaba el cálculo preciso de los derechos de autor, que «no es ni un canon ni un impuesto», indicó.

Recalcó que los primeros interesados en que se celebren las fiestas son ellos, la sociedad que representa a los autores, y subrayó que es la organización quién abona los derechos de autor y no la orquesta. Asimismo, se mostró dispuesto a reunirse con los vecinos, encuentro que no llegó a producirse.

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