«El 'new soul' ha perdido en sus letras el romanticismo de antaño»

David Hooper durante el concierto de la primera edición de La Grapa Music Festival.
David Hooper durante el concierto de la primera edición de La Grapa Music Festival. / FRAN CEA

David Hooper, músico y presentador de La Grapa Black Music Festival de Avilés regresa como maestro de ceremonias tras arrasar en la primera edición

B. MENÉNDEZ AVILÉS.

Quién le iba a decir a un joven David Hooper (Houston, 1955) que un concierto en La Manga (Murcia) le cambiaría la vida para siempre. Él, que por aquel entonces había abandonado su Texas natal para perseguir su sueño de ser una gran figura del soul en lugares con más proyección artística como California o Las Vegas, se enamoró de una chica murciana que estaba entre el público por la que acabaría abandonando todo en Estados Unidos para mudarse con ella a España. Ahora, veinte años más tarde, Hooper es un referente del soul en el país y una cara muy familiar para los asistentes a la primera edición de La Grapa Black Music Festival, cita en la que arrasó hace dos años y a la que vuelve el próximo fin de semana para ejercer de maestro de ceremonias y también tocar algunos de los temas recogidos en su último disco.

-Ya participó en la primera edición de La Grapa Black Music Festival y ahora viene nada más y nada menos que a ejercer de presentador. ¿Cómo se tomó el encargo?

-Sí, tengo muchísimas ganas de volver. Para mí es un honor poder presentar a los otros grupos y estar en contacto más directo aún con la gente, aunque va a ser muy diferente a lo que estoy acostumbrado a hacer como cantante y guitarrista. En Avilés el público también me podrá ver bailar y actuar, voy a ser un auténtico 'showman' (risas).

-¿Ya había hecho en alguna ocasión algo similar?

-Sí, más o menos. Pero no así de grandioso como La Grapa ni ante tantas personas, fue en escenarios mucho más pequeños.

-¿Cómo recuerda el concierto de hace dos años?

-Sobre todo fue algo muy especial, porque era la primera edición y siempre hace especial ilusión que piensen en ti para algo así. Aquella noche hubo un ambiente fantástico y el público no podría haber sido más acogedor, conectamos de manera fantástica.

-Su ex banda, The Silverbacks, también estará, pero en este caso para actuar con la australiana Shirley Davis.

-Yo ahora toco con un grupo distinto, con el que he sacado mi nuevo disco. Mi vida ha cambiado bastante estos últimos años y he mejorado en muchos aspectos, así que estoy muy feliz por ellos y también por ella, espero que ellos sientan lo mismo hacia mí.

-Llama la atención que, después de moverse por todo su país en busca de oportunidades, termine en Murcia, donde el soul dista mucho de ser el género con más fuerza. ¿Fue difícil renunciar al éxito que ya había cosechado?

-(Risas) La verdad es que reconozco que mi currículum es muy curioso. En Estados Unidos ya no me queda mucho público de por aquel entonces porque ya no actúo por allí, aunque con este nuevo álbum me gustaría volver para dar algún concierto. Lo que es aún más curioso es que donde sí tengo bastantes seguidores en Japón, porque una empresa me descubrió y compró mi primer disco. Desde entonces, los promotores siguen mostrando interés por llevarme allí a actuar cada vez que puedo.

-Cuando llegó a España hace casi veinte años, aquí el soul era un género prácticamente inexistente y desconocido para el público. ¿Ha notado mucha evolución desde entonces?

-La verdad es que cuando llegué daba un poco de vértigo, porque no había nada excepto algunas bandas de nivel bastante bajo que actuaban por los bares o en la calle. Lo que sí noté ya por aquel entonces fue el interés de los españoles por la música negra y el soul, a pesar de que a nivel nacional no había referentes. Por eso considero que tuve mucha suerte, ya que yo llegué justo en el momento en el que el interés comenzó a crecer tanto y yo mismo pude formar parte de esta evolución. Dentro de lo malo, lo tuve todo a mi favor y por eso estoy muy contento por la decisión que tomé.

-Precisamente festivales como el de Avilés pretenden ser una plataforma de difusión de este tipo de músicas más minoritarias en el país. ¿Cree que son necesarias estas iniciativas?

-Sí. Sin festivales de este nivel sería muy difícil para artistas como yo buscar público al que dirigirse y, más aún, vender discos. Escenarios como La Grapa o Black is Back (Madrid) nos facilitan muchísimo el trabajo a la hora de darle a la gente lo que tenemos para ofrecer.

Nostálgico del pasado

-Cuando llegó a España dice que no encontró un nivel muy alto pero, ¿considera que se están haciendo buenos discos y trabajos dentro del género soul?

-Sí, el nivel está creciendo. Pero, desde mi punto de vista, creo que el soul tal y como yo lo entiendo, el de raíz de los años sesenta, está bastante olvidado hoy en día. Esto ocurre no solo en España, sino incluso en Estados Unidos. Por eso con mi trabajo pretendo ofrecer precisamente este estilo tan particular y tradicional al mismo tiempo. Mi segundo disco me recuerda muchísimo a aquellas míticas canciones que sonaban en la radio cuando era pequeño, espero que el público disfrute tanto de él como yo.

-Aunque busque inspiración en este soul de raíz, ¿no notó un cambio en su música cuando se trasladó a España? Tomó la decisión por amor, ¿quizá escriba desde entonces letras más románticas?

-(Risas) Sí y no. Sí porque siempre me ha gustado reflejar el amor en mis letras y no porque precisamente en esto se basa el soul 'original'. El género se concibió con una idea romántica, se cantaba sobre el amor y las relaciones entre parejas, mucho más que ahora. Ahora casi no se puede apreciar este romanticismo tan característico en las letras.

-¿No le gusta entonces este nuevo estilo que ha adquirido el género?

-Bueno, no es que no me guste, sino que creo que son dos cosas diferentes. De hecho ahora se denomina 'new soul' a este tipo de música. Para mí, siempre y cuando atraiga a la gente y les haga disfrutar, es bueno. Además, considero que es la evolución natural de los tiempos y de la industria, ya no hay mucha gente de mi edad en activo para poder seguir haciendo la música como se hacía entonces.

-Hablaba de la posibilidad de regresar a Estados Unidos para dar algún concierto. ¿Nunca se ha planteado volver a instalarse allí?

-(Reflexiona) No. Mi casa está aquí, en España, junto a mi familia y mis amigos. Mi forma de vivir ha cambiado completamente desde que llegué aquí y he adaptado completamente mi carácter y costumbres, siento la cultura española al máximo. Yo siempre digo que soy murciano, aunque no suelen creerme (risas). Me gusta muchísimo estar aquí porque no siento que esté viviendo mi vida como extranjero, sino como uno más.

Fotos

Vídeos