Las subastas de bonito en la rula aumentan un 15% hasta alcanzar los 342.010 kilos

Una tina de bonito del norte preparada para ser subastada en la rula de Avilés. / MARIETA
Una tina de bonito del norte preparada para ser subastada en la rula de Avilés. / MARIETA

Los ingresos por primera venta de esta especie y de merluza suponen el 78% de la facturación total en julio, que alcanzó los 3,9 millones

J. F. GALÁN AVILÉS.

Más bonito y a mejor precio. El incremento registrado en julio respecto al mismo mes del año anterior y los ritmos de descarga en lo que va del actual auguran que la costera más importante del año superará con creces a la de 2016. A lo largo del mes se subastaron 342.010 kilos de bonito del norte que reportaron unos ingresos en primera venta de 1.570.129 euros frente a los 297.036 kilos y 1.225.036 euros registrados en el mismo mes de 2016. En términos porcentuales, el incremento es del 15% en subastas y del 28% en facturación gracias a que, pese al aumento de la oferta, el precio medio fue superior, 4,59 euros el kilo, 46 céntimos más.

Mientras, las descargas de merluza mantienen su ritmo. En julio fueron 340.161 kilos, casi el doble que en el mismo mes del año anterior, 174.994, y al igual que sucede con el bonito se pagó mejor, a 4,48 euros el kilo, un euro y 37 céntimos más, para totalizar así 1.524.394 euros. Entre ambas especies acapararon el 78% de la facturación total del mes, 3.980.203 euros, un 44% más que en julio de 2016, 2.769.033 euros. Si entonces el total de subastas se quedó por debajo del millón de kilos, el mes pasado fueron 1.114.721.

Los datos de julio consolidan la tendencia al alza que experimenta la lonja de Avilés en lo que va de año. El total acumulado en los primeros siete meses supera los nueve millones de kilos, 806.000 más que en 2016, el 9%. El incremento de la facturación es aún mayor, un 20%, de 17,5 millones de euros a 21.046.264 a fecha de 31 de julio.

Al margen de la costera del bonito, la clave es la merluza, la especie con mayor peso específico en las cuentas de la rula. Los casi tres millones de kilos que a 31 de julio habían pasado por la cinta suponen la tercera parte del total de todas las especies y su rendimiento, 10,1 millones de euros, casi la mitad de la facturación total.

Si se compara con el año pasado, 1,9 millones de kilos y 6,4 millones de euros de enero a julio, la conclusión es que las subastas de merluza aumentaron en casi un 50% y la facturación en torno a un 58%. La mayoría se pesca en aguas comunitarias del cantil de Francia y de Irlanda, y según Nueva Rula de Avilés, la sociedad que gestiona la lonja, los barcos que faenen en esas latitudes arriban con mayor regularidad.

Al margen de estas dos especies, en julio se subastaron 3.199 kilos de calamar, una cantidad más bien modesta que no obstante es muy superior a la registrada en el mismo mes de 2016, menos de mil kilos. El precio medio descendió tres euros, hasta 19,11 el kilo, por lo que lo que los ingresos en primera venta se situaron en 61.126 euros. Por lo demás, el mes pasado no se vendió ni un kilo de bocarte, a la espera de lo que pueda deparar la 'otoñada', y las descargas de sardina se realizaron con cuentagotas, 16.016 kilos y 39.234 euros, a una media de 2,45 el kilo.

En el ecuador

La temporada del bonito se encuentra en su ecuador. Comenzó el 2 de junio, 1.111 kilos de bonito y 618 de bonita capturados en aguas atlánticas por dos barcos vascos, el 'María Digna Dos' y del 'Gaztelugatxeko Doniene', cuyos patrones no vieron cumplidas su expectativas. Los 167 kilos que contenía la primera tina se pagaron a 134,2 euros, muy lejos de los exorbitantes 200,8 que alcanzó el año pasado, si bien fue el segundo más elevado de la historia.

La segunda se hizo esperar hasta el 15 de junio, cuando el 'Nuevo Chisu', un barco artesanal con base en Laredo (Cantabria), desembarcó 3.400 kilos de bonito del norte y 200 de bonita. El precio cayó de forma acusada. El grande se pagó a 11,87 euros el kilo, el mediano o recortado a 8,29 y el pequeño o mono a 4,37, con una media de 9,43 euros el kilo. Junio totalizó 48.147 kilos, por debajo de los 76.635 alcanzados el mismo mes de 2016, pero julio ha dado la vuelta a la situación.

Con todo, y a la espera de los datos de agosto, todavía queda mucha costera por delante. La del año pasado fue la peor de los últimos tiempos, 745.571 kilos subastados en Avilés, que proporcionaron unos ingresos por primera venta de 3.260.093 euros, si bien terminó antes de lo habitual y de forma inesperada. El 5 de octubre, decisión ministerial que provocó malestar en el sector.

Cabe destacar que la práctica totalidad del bonito que se subasta en Avilés se captura con anzuelo, a cacea, un arte selectivo que garantiza no solo su calidad, también la supervivencia de la especie. En este sentido, Nueva Rula de Avilés advierte de que junto a la flota artesanal «también están faenando embarcaciones de arrastre, principalmente francesas e irlandesas. Las capturas de estos grandes barcos son muy abundantes y de baja calidad, y su intromisión ahuyenta los cardúmenes, perjudicando notablemente a la flota artesanal. De ahí nuestro empeño en destacar con el marchamo de la Rula de Avilés las capturas que se realizan con arte de cacea».

Más

Fotos

Vídeos