Las subastas en la rula crecen un 8,6% hasta junio impulsadas por la merluza

Dos marineros descargando una partida de besugos ayer por la tarde en el Puerto de Avilés. / PATRICIA BREGÓN
Dos marineros descargando una partida de besugos ayer por la tarde en el Puerto de Avilés. / PATRICIA BREGÓN

Las descargas de este pez aumentan un 47,5% y representan la mitad de la facturación del primer semestre, 17 millones un 15,2% más que en 2016

J. F. GALÁN AVILÉS.

El primer semestre del año ha sido satisfactorio para la lonja de Avilés. El volumen de subastas creció un 8,6% en relación al mismo período del año pasado y la facturación un 15,7%, hasta superar ligeramente los diecisiete millones de euros.

La clave de este notable incremento es la merluza, el pez con mayor peso específico en las cuentas de la rula. Entre enero y junio pasaron por la cinta 2,6 millones de kilos de esta especie que generaron unos ingresos en primera venta de 8,66 millones de euros, la tercera parte del volumen subastado, 7,9 millones de kilos, y la mitad de la facturación total.

Son 847.962 kilos y 2,75 millones de euros más que en el primer semestre de 2015, porcentualmente un 47,5% y del 46,5%, lo que significa que pese al notable aumento de la oferta los precios se mantuvieron estables.

Buena parte de la merluza que se subasta en Avilés llega a puerto en las bodegas de los barcos 'comunitarios', aquellos que faenan en aguas de la Comunidad Económica Europea, en concreto en el cantil de Francia y en Irlanda. Según fuentes de la rula este año arriban más y con mayor regularidad, bien porque alguno ha vuelto a la actividad después de haber estado parado durante largos períodos de 2016 bien porque tras la experiencia del año pasado muchos de ellos han optado por continuar en esta pesquería y no dedicarse al bonito, al menos no desde el inicio de la costera. En cuanto a la xarda, el balance de la temporada fue similar al del año pasado.

Al margen de los datos de subasta el primer año ha dejado otra buena noticia, la entrada en servicio, el pasado mes de mayo, de un nuevo arrastradero, el 'Eleuterio José Balayo', el de mayor porte de la historia reciente asturiana y a día de hoy el único que luce matrícula de Avilés. Construido en Astilleros Blascar de Ferrol para la casa armadora José Balayo, de Muros de Noya (Pontevedra), tiene 32,2 metros de eslora (26 entre perpendiculares), un arqueo de 149,52 toneladas de registro bruto, casco de acero con diseño rampero y una potencia de máquina de 1.140 caballos.

Su incorporación a la flota censada en la pesquería de arrastre de fondo en el caladero Cantábrico Noroeste contrasta con la constante pérdida de barcos que padece la flota asturiana en los últimos años y eleva a cinco el número de arrastreros en activo, todos con base en Avilés. Son dos parejas, 'Travesía' y 'Travesau' y 'Luscinda' y 'Cabo San Lorenzo', y el 'Eleuterio José Balayo', que faena a la baka.

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