Una taza que no pasó inadvertida

ZArracina, bebiendo agua en su taza con motivos caninos./P. B.
ZArracina, bebiendo agua en su taza con motivos caninos. / P. B.

La taza que tenía sobre la mesa Francisco Zarracina en la sesión plenaria de ayer no pasó inadvertida. Llevaba serigrafiados varios perros, un gesto con el que quiso demostrar su apoyo al albergue de animales. Funcionario en el Ayuntamiento de Castrillón, Zarracina vive en esta legislatura su primera experiencia política, y desde el primer momento asumió en primera persona las negociación abiertas por el PSOE con el resto de partidos de la Corporación y de ayuntamientos de la comarca para construir una perrera de ámbito supramunicipal.

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