«Tener La Curtidora es un lujo para los emprendedores de Avilés y Asturias»

Javier Llorente con material de trabajo. / PATRICIA BREGÓN
Javier Llorente con material de trabajo. / PATRICIA BREGÓN

Los participantes en el Clinic Joven Emprend@ conocen de primera mano la experiencia exitosa de tres empresas nacidas en la ciudad

M. PICHEL AVILÉS.

Los emprendedores encuentran en Avilés el clima adecuado para desarrollar sus proyectos empresariales, desde una plataforma inmejorable, como es el Centro de Empresas de la Curtidora. Tres proyectos nacidos y desarrollados allí fueron presentados por sus creadores a los participantes en una nueva jornada del Clinic Joven Emprend@: SolucPro, enfocada al ámbito audiovisual; Quiquilo, que vende ropa infantil de segunda mano, y Barna Guitars, que diseña y construye guitarras con sello avilesino. Un ambiente perfecto para el sembrar y activar una idea de negocio, como dijo Javier Llorente, copropietario de SolucPro, «tener La Curtidora es un lujo para los emprendedores de Avilés y Asturias».

«En el Centro de Empresas de La Curtidora nacen una media de 20-30 empresas cada año; su media de supervivencia es mayor, y cada vez tenemos mayor ocupación», explicó su directora, Ana Lamela, que estima que «quizás se deba a que los proyectos están mejor fundamentados, y a que haya menos ideas peregrinas». Ella abrió el camino para conocer la experiencia de algunos de esos proyectos fructíferos, que se han hecho un hueco en sectores muy diferentes partiendo desde el Centro.

Capacidad para reinventarse

Asesoramiento, facilidades y precio algunas de las ventajas del vivero avilesino

Hay diferentes formas de convertirse en emprendedor. Una, la necesidad, para lo que hay que tener la capacidad para reinventarse. «Nosotros llevábamos 20 años en una empresas, pero llegó la crisis y pasó de veinte empleados a cinco. Decidimos montar algo por nuestra propia cuenta», desvelaba Javier Llorente. Así levantaron SolucPro en 2014, una empresa que el año pasado recibió el premio Emprendedor del Año que otorga la Cámara de Comercio. Se quedaron en Avilés «porque vivimos aquí, y por las condiciones que nos dieron, desde el asesoramiento en los pasos para crearla, los precios tan atractivos, las facilidades que dan». Las cámaras robotizadas que permiten seguir los Plenos de la Junta General del Principado, fueron montadas por ellos. En SolucPro les gusta la idea de ciudad: «Avilés está haciendo una apuesta por el sector tecnológico con la Isla de la Innovación, y para nosotros eso es un punto de referencia».

En La Curtidora nació Quiquilo hace cuatro años, implantando en España un modelo de compra y venta 'online' de ropa usada de niño en perfecto estado, y que no solo ha dado el salto a un nuevo centro en Gijón, sino que el grupo Comunicalia ha entrado en su capital. «Lo iniciamos mi mujer y yo, y llegamos a ser nueve trabajando», indicaba Roberto Bernabéu. En Avilés encontraron los recursos para partir; hoy facturan 300.000 euros. Para ellos, «La Curtidora es un espacio ideal, y contar con los préstamos participativos, una ayuda fundamental, que nosotros hemos aprovechado».

Aún más personal, pues él es la empresa, es el proyecto al que Alejandro Barna dio vida hace cinco años y medio: Barna Guitars. Él es luthier, y sus guitarras eléctricas las usan, entre otros, Dixebra. Donde se curtía cuero, hoy nacen obras de arte musicales. «Estoy en La Curtidora desde el principio. Aquí te asesoran desde la idea original, tienes acceso a locales sin necesidad de pagar licencias, y también facilitan un montón de servicios», agradeció.

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