«La transformación de la Semana Santa viene de la propia gente»

Javier Menéndez Ferré en la exposición de Semana Santa que ha comisariado / MARIETA
Javier Menéndez Ferré en la exposición de Semana Santa que ha comisariado / MARIETA

Javier Menéndez Ferré, historiador, lee este domingo el pregón en la iglesia de San Nicolás y también es el comisario de la exposición en la que une religión a patrimonio e historia

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

La iglesia de San Nicolás de Bari acogerá hoy, a partir de las doce del mediodía, la lectura del pregón de Semana Santa, habitual pórtico de las celebraciones cuaresmales que, desde el próximo Domingo de Ramos, 25 de marzo, llenarán la ciudad. El historiador Javier Menéndez Ferré (Avilés, 1965) ejercerá este año de pregonero. Con él conversamos sobre la Semana Santa avilesina que, como cofrade de Jesusín de Galiana, vive intensamente. Y más este año en el que también ha comisariado la exposición que se puede visitar en el Museo de la Historia Urbana.

-¿Cómo llega a ser cofrade?

-Tenía amistad con la gente de la Cofradía y trabajaba en el tema. Vivo en Cabruñana y tengo cerca la capilla. Todo eso te lleva a participar más y comprometerte. Este es mi tercer año como cofrade.

-¿Le entró mucho miedo cuando le invitan a comisariar la exposición de Semana Santa?

-Quien me conoce sabe que me gustan los desafíos. No quiero que se vea la exposición como una serie de elementos bonitos ordenados en el espacio. Es mucho más complejo. Hay mucho trabajo además de la organización y el manejo del presupuesto, también relaciones institucionales, con la prensa.

-La muestra da este año un salto. Por primera vez hay una visión de conjunto, un discurso; más que la suma de elementos.

-Me quedo con la palabra discurso. Tenía una idea global. Percibo la Semana Santa desde muchos ángulos. Desde luego que es religión, pero también hay arte, patrimonio, tradición, historia... Es lo que intenté plasmar.

-¿Hubo muchas reticencias a un cambio de este tipo?

-Había un caldo de cultivo porque mi sensación era que el modelo estaba agotado. La sensación era que se podía hacer algo mejor. Faltaba el proyecto y quién pudiera llevarlo a cabo. Se me ofreció la posibilidad, se habló con el Ayuntamiento y el Museo. Así se logró.

-Existen partes muy emotivas, como el homenaje a 'Chona'; ¿cual es la que prefiere usted?

-Si me pregunta si quiero más a papá o a mamá, no le puedo responder. De lo que estoy más satisfecho es de las aportaciones de las parroquias. Hasta ahora participan las cofradías, pero este año Santo Tomás y San Nicolás, y también algunas familias, hicieron aportaciones que nos permitieron dar un salto en calidad. Como historiador los elementos más antiguos me gustan, pero no puedo destacar ninguno.

-¿El encargo del pregón llegó con la exposición o después?

-Un poquito antes. Pero ya sabe cómo va esto: primero hay un rumor; luego hay una propuesta, se diluye y luego se confirma.

-¿Y qué le dio más miedo: el pregón o la exposición?

-Nada. Me encantan los desafíos. Y más poder hacer cosas por Avilés.

-¿Cómo será el pregón: hablará el creyente, el historiador...?

-Como le dije antes, mi idea de la Semana Santa es global y la intentaré transmitir. No lo terminaré hasta esta madrugada. Lo único que te puedo asegurar es que intentaré ser breve.

-En unos años, la Semana Santa de Avilés se ha convertido en una de las más importantes de Asturias. ¿Cómo lo explica?

-Todo fenómeno es complejo y tratar hacer un reduccionismo genera problemas. Yo creo que el elemento fundamental es la gente, el público que va ver las procesiones. Es lo que da el salto de calidad. Más allá es difícil explicarlo. Las propias cofradías tampoco lo entienden.

-Occidente se descristianiza y, en esa sociedad, la Semana Santa crece.

-Esa paradoja es cierta. Y ha sido el motor del cambio de la percepción. Pasamos a tener mucha gente en la calle. Le hablo de mi percepción como cofrade. El año pasado, estoy en la procesión de Viernes Santo, detrás de mi paso, giramos en la iglesia de Sabugo y veo la calle de La Cámara con las cofradías subiendo y filas de gente a izquierda y derecha. Mi sensación, con el capuchón y el traje procesional, fue una epifanía. En ese momento supe que la transformación venía de la propia gente, más que de la procesión. Fue algo espectacular. Hay que estar allí, verlo y sentirlo.

-¿Las Cofradías mueren en Semana Santa?

-Esa era una percepción de hace años. Jesusín de Galiana ha sido pionera en ese sentido y cada vez se hacen más actos a lo largo del año. Ese es el futuro de las Cofradías.

-¿La junta de hermandades es la responsable del actual momento?

-Sí. Y también las parroquias. No olvidemos la figura de los párrocos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos