El traslado de la marquesina de El Pozón cuesta 136.000 euros

La próxima semana se conocerá el futuro de la marquesina de El Pozón. / MARIETA

La alcaldesa entrega a la oposición el estudio técnico y les emplaza a tomar una decisión sobre la visera el próximo martes

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

136.000 euros. Es el dinero que cuesta el traslado de la marquesina de El Pozón según el informe técnico que la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, entregó ayer a los grupos de la oposición en una reunión extraordinaria de la junta de portavoces.

El informe de la ingeniería asegura que es traslado es viable, si bien existe el riesgo de que la pieza se fracture. El documento también destaca la dificultad de mover la visera hasta su futura ubicación en la parada de autobús que actualmente existe en la calle Monte de Viso. «Es una pieza de 22 toneladas de peso, habría que pasar el puentín de La Rocica y es complejo, pero hay empresas que pueden hacerlo», señaló la regidora.

Además de la parte técnica, Mariví Monteserín informó a los grupos de la oposición de otros dos escollos que debe salvar el traslado de la arquitectura. El primero es que no existe partida presupuestaria en el Ayuntamiento. Habría que modificar el presupuesto municipal. Y, además, la intervención repercutiría en las obras de reurbanización de la avenida de Santa Apolonia. La planificación de los trabajos por tramos evitará su completa paralización, ya que se podría ir avanzado hacia otro tajo, pero no cabe duda de que el eventual traslado incidiría en los plazos.

El coste del traslado no incluye otros aspectos, como los 13.000 euros que el gobierno ya ha destinado al informe técnico. Y queda la incógnita del contrato de reconstrucción de 54.000 euros, firmado con una empresa que, en caso de que no se ejecute por orden del ayuntamiento, puede solicitar una compensación. La licitación del traslado no tendría que pasar por el pleno, según confirmó la alcaldesa, pero todo el proceso (reforma del presupuesto, concurso y su resolución) podría alargarse cuatro o cinco meses. Y siempre con la sombra de no llegar a buen puerto.

Las posiciones de los grupos

Con todos estos datos, el gobierno emplazó ayer a nueva reunión para el próximo martes en la que consensuar una postura. Ayer, Monteserín no desveló la posición del PSOE apelando a la necesidad de un estudio de la situación por parte de todos los grupos y recordando que la defensa de la continuidad de la formación nació de otras tres formaciones (Partido Popular, Izquierda Unida y Ganemos, que ayer no asistió a la reunión por motivos personales).

De esta manera, la estrategia del PSOE quedaba clara: forzar a que los grupos que impulsaron el debate sobre la marquesina tomen la decisión después de cuestionar la propuesta inicial del gobierno (la reconstrucción) que, además, contaba con el aval de la segunda consulta popular realizada en Avilés para decidir detalles concretos de una obra municipal.

Sin embargo, PP, Somos e Izquierda Unida criticaban la falta de definición del gobierno. El Partido Popular evidenciaba su división interna con una doble postura. Su portavoz, Carlos Rodríguez de la Torre, lamentaba que el gobierno no opinase sobre el estudio y señalaba que su grupo debía estudiar la documentación, confiando en lograr la mejor solución para la ciudad.

Por su parte, el concejal Francisco José Zarracina, integrante en el sector crítico, aseguraba que el documento demuestra que «el traslado no es tan descabellado y que, dada la envergadura de la obra, no es tanto dinero». Zarracina se preguntó por las dilaciones del gobierno en entregar la documentación ya que «el informe es de finales de agosto y nos reunimos en octubre. ¿Por qué no se agilizó?». El edil lamentó que la visera no contase con una mayor protección, incluso figurando en los elementos patrimoniales del principado, y recordó que la mejor propuesta era haber diseñado la rotonda sin afectar a la marquesina.

Somos Avilés tampoco expresó una opinión sobre el futuro de la visera. Su portavoz, David Salcines, acusó al gobierno de «haber engañado a la población» al defender que era imposible el traslado de la marquesina. «Han tratado de revestir de decisión técnica lo que es una decisión política», aseguró, indicando que la diferencia entre el traslado de la marquesina y su reconstrucción es de 80.000 euros. Salcines también lamentó que desde el gobierno no se quisiera expresar su posición sobre el futuro de este elemento. «Es una actitud sorprendente, igual que no analizasen otras posibles soluciones», afirmó Salcines.

Desde Izquierda Unida, su portavoz Llarina González Moreno, reprochaba al gobierno su «falta de liderazgo» y también «el discurso del miedo que emplearon el pasado junio, cuando nos decían que pesaba ochenta toneladas y no se podía mover». La coalición analizará los próximos días su posición.

Tan sólo la concejala Carmen Pérez Soberón, de Ciudadanos, se mantenía al margen de este discurso, lamentando que «las cosas se hagan tarde y mal y las posibles soluciones nos cuesten dinero». Ciudadanos estudiará en los próximos días su postura.

Por su parte, el Club Popular de Cultura de Llaranes recordaba ayer que el Departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo, había instado en una reunión del pasado mes de julio a la conservación del monumento.

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