El TSJA obliga a Montrasa a reintegrar hoy a los despedidos en sus puestos

Los trabajadores despedidos de Montrasa retomaron ayer sus concentraciones ante Alcoa. /  MARIETA
Los trabajadores despedidos de Montrasa retomaron ayer sus concentraciones ante Alcoa. / MARIETA

La empresa, que resolvió hace dos años el contrato con Alcoa, donde los afectados prestaban sus servicios, está en concurso de acreedores

RUTH ARIAS AVILÉS.

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha ordenado la ejecución inmediata de la sentencia que obligaba a Montrasa a reponer a los despedidos de Alcoa en sus puestos y da de plazo a la empresa hasta hoy para que los trabajadores recuperen sus empleos.

El fallo, dictado hace unos días, corrige un auto de hace un año, que omitía la fecha en la que la sentencia debía ser ejecutada, y aclara que los trabajadores afectados no son solo los representantes del comité de empresa, sino todos los despedidos, un total de 34, aunque en los dos años que han transcurrido desde que se les entregó el finiquito, algunos han entrado ya en la edad de jubilación.

La sentencia supone un nuevo problema para la compañía, en concurso de acreedores desde hace meses, que resolvió unilateralmente el contrato con Alcoa hace ahora dos años, después de que otra sentencia judicial la obligase a a bonar unos complementos salariales a los trabajadores que, por acuerdo con los sindicatos, se había consensuado que no se cobrarían a fin de mantener los puestos de trabajo. La denuncia fue interpuesta en su día por uno de los tres trabajadores que quedaron excluidos del proceso de subrogación de la anterior contrata, Jofrasa, a Montrasa.

Desde entonces todo ha sido un calvario para estos trabajadores, que protagonizaron un encierro de quince días en las instalaciones de Alcoa y han pasado por un sinfín de juicios a lo largo de este tiempo. Los tribunales les han dado la razón y declarado su despido nulo. De hecho, Montrasa lleva abonándoles los salarios desde el mediados del mes de octubre, aunque no han conseguido volver a trabajar.

En concurso

Como consecuencia de esta situación, Montrasa se encuentra en una complicada situación económica y en concurso de acreedores. «Lo que va a pasar es que la empresa va a echar el candado y va a dejar en la calle a 108 familias», lamenta el portavoz del colectivo, Ricardo Martínez.

Este último auto judicial, de difícil cumplimiento, desembocará posiblemente en otro proceso judicial, mientras que los trabajadores seguirán sin poder recuperar sus empleos y la situación económica de la compañía continuará complicándose.

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