Los últimos intentos de robo del ladrón de Llaranes fueron en dos tiendas de Palacio Valdés y La Vidriera

Tien 21 en la calle Palacio Valdés.
Tien 21 en la calle Palacio Valdés. / Patricia Bregón

La alerta vecinal en el caso de Tien 21 y la alarma de OverInfo propiciaron la detención que le ha llevado a prisión

Yolanda De Luis
YOLANDA DE LUISAvilés

Las últimas horas en libertad del hombre que este fin de semana robó en varios establecimientos de la ciudad, varios de ellos en Llaranes, fueron muy activas. En la madrugada del sábado y en la del domingo él mismo confesó haber sido autor de siete robos. Los dos últimos fueron intentos en Tien 21 de la calle Palacio Valdés y OverInfo de la Travesía de la Vidriera. La llamada de los vecinos a la policía, en el primer caso, y la alarma instalada en el segundo establecimiento permitieron la detención que le llevó a prisión el pasado martes.

Sus últimos pasos en libertad discurrieron sobre las dos menos cuarto de la madrugada del sábado al domingo por la calle Palacio Valdés, allí utilizó el mismo método que había usado en sus robos de horas antes y con una alcantarilla rompió uno de los escaparates. En veinte segundos tenía hecho el agujero por el que poder robar, pero algo hizo que saliera corriendo, quizá la presencia de personas en la calle habituales a esa hora los fines de semana o algún vecino, ya que fueron ellos los que alertaron a la policía.

Tras él dejó un escaparate destrozado y también varias de las televisiones que se encontraban expuestas, ya que fueron alcanzadas por los cristales de la luna y sus pantallas quedaron rajadas o rotas por el impacto.

La policía se puso en marcha nada más ser alertada por los vecinos, pero no tuvo que esperar mucho porque solo quince minutos después, sobre las dos de la mañana, saltaba la alarma de un establecimiento situado pocos metros más lejos, en la Travesía de la Vidriera. Parece que el ladrón ya se sentía seguro y allí volvió a intentar robar. Rompió los dos escaparates de la tienda de informática y telefonía OverInfo con una tapa de registro que cogió de la acera.

La alarma del establecimiento alertó enseguida de lo que estaba sucediendo y que había movimiento dentro del local. Los propietarios que viven encima se pusieron en marcha y el ladrón sacó el cuerpo que ya había metido dentro del escaparate para acceder a la mercancía y salió corriendo en dirección a Puerta de la Villa, en donde fue alcanzado por la policía. Tenía cortes que se había producido con los cristales del escaparate roto.

Como ya publicó este periódico, después de este intenso fin de semana, el ladrón regresó a prisión, de donde había salido hace solo ocho meses después de siete años encarcelado por hechos similares.

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