Valliniello pierde su asociación vecinal al no haber candidatos

Reunión vecinal ayer en Valliniello. / PATRICIA BREGÓN
Reunión vecinal ayer en Valliniello. / PATRICIA BREGÓN

Los asistentes a la asamblea general lamentaron el olvido del barrio y la disolución de la entidad, pero ninguno dio un paso al frente

C. DEL RÍO AVILÉS.

Era la crónica de una muerte anunciada, por más de que alguno esperara una sorpresa de última hora. Pero no ocurrió. Valliniello se quedará sin representación vecinal después de que ayer ningún asistente a la asamblea convocada por la asociación Fernández Carbayeda mostrase su intención de ponerse al frente. Con todo, la veintena de vecinos que asistió a la reunión mostró su pesar por la desaparición de la entidad y pidió un último plazo de dos meses y medio antes de liquidarla definitivamente.

La reunión convocada por la gestora liderada desde hace un año por Javier Díaz, el expresidente de la asociación, se alargó durante una hora y cuarto de reflexión y lamentos por «el poco peso del barrio en el municipio» que ahora, sin la asociación, temen que aún vaya a más. «El último anuncio de inversiones es sangrante, a Valliniello no le toca ni un euro. Está claro que aquí no hay votos», se comentó.

La edad y las ocupaciones son los impedimentos aducidos por la mayoría para constituir una nueva junta directiva, aunque los asistentes también dejaron patente su desilusión y preocupación por la falta de implicación general de los residentes.

En estos próximos meses, Javier Díaz cerrará las cuentas de la asociación, en las que todavía queda algún dinero, y devolverá las llaves del local municipal. «No quiero eternizarme en este proceso. Esperaré hasta San Pedro como pidieron los asistentes, pero no creo que nadie se presente si no lo han hecho hasta ahora», explicó.

Valliniello estuvo a punto de quedarse sin asociación en 2010, cuando dimitió la junta directiva y la entidad quedó en manos de una gestora. Fue entonces cuando Javier Díaz asumió la presidencia y logró revitalizar una organización que fue la voz de Valliniello en el Ayuntamiento y el corazón en el propio barrio, con la organización de diversas actividades, entre las que destacaron las fiestas patronales.

Sin la asociación de vecinos, sin colegio y con la pérdida de los alumnos y profesores de la especialidad de Restauración de la Escuela de Arte que aún dan algo de vida a diario a la zona, a Valliniello solo le quedan el campo de fútbol y el Navarro como imán de atracción.

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