«Al 90% de los vecinos les importa un bledo la marquesina»

Las obras ya rodean a la marquesina de El Pozón. / MARIETA

Gabriel Alzola expresa el rechazo de la Asociación Santa Bárbara de Llaranes al indulto a la visera de El Pozón y vaticina más problemas

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

La decisión de todos los grupos de la corporación municipal, con la excepción de Ciudadanos, de trasladar la marquesina de El Pozón para preservar por su «valor sentimental» generó ayer las primeras muestras de rechazo en Llaranes, comenzando por el presidente de la Asociación de Vecinos Santa Bárbara de Llaranes, Gabriel Alzola, que calificó la medida como un «sin sentido». «Al 90% de los vecinos de Llaranes les importa un bledo la marquesina», afirmó el dirigente vecinal.

Alzola recordó que los vecinos ya habían expresado su opinión en una consulta popular en la que se abordaron tres aspectos de la reurbanización de la avenida de Santa Apolonia: el tipo de material para las aceras; si el actual cruce se mantenía o si sustituía por una glorieta y si la marquesina se derribaba o se reconstruía ya que los informes técnicos apuntaban a la dificultad del traslado.

«No tiene sentido. Se hace una consulta ciudadana, sale X y la corporación no lo asume. Si lo que quieren es cargarse el tejido social y participativo lo van a lograr de esta manera. La gente no va a colaborar porque luego no les hacen caso», afirmó Alzola, que también tuvo palabras hacia todos los miembros de la corporación y Rubén Domínguez, presidente del Club de Cultura Popular de Llaranes y cabeza visible de la movilización para preservar la visera de El Pozón.

«No tiene sentido que la corporación se ponga a las órdenes de un chaval que está estudiando, aunque no le quito el mérito de estar estudiando», afirmó Alzola. «Me da no sé qué leer todo eso de que es una pieza del movimiento moderno. Con cuatro encofradores y tres albañiles, hacemos todas las viseras que quieras como esa. No encuentro el valor que dicen que tiene».

El presidente vecinal tampoco ocultó su pesar por la repercusión económica de la obra. A los 13.000 euros, en números redondos, que ha costado el informe de una ingeniería para confirmar la posibilidad de realizar esta obra, se debe sumar los 136.000 euros del traslado en sí, si bien éste no asegura la preservación de la pieza.

A ese dinero se une la incógnita de lo que sucederá con el contrato ya firmado para la reproducción de la marquesina y la repercusión en los plazos y planificación de la urbanización de la avenida de Santa Apolonia que, hasta el momento, se encontraba dentro del programa.

Aunque la alcaldesa ya aclaró que ese dinero no se aminorará de ninguna partida, Alzola apuntó ayer que se podía invertir para otros fines. «Con la cantidad de necesidades que hay en todos los barrios sin cubrir, comenzando por Llaranes y dedicar dinero a esto. Desde que se conoció la noticia, no han parado de venir socios a comentarme que les parecía mal», aseguró el presidente de la Asociación de Vecinos Santa Bárbara.

Además, Alzola vaticinaba ayer problemas con la futura ubicación de la marquesina en la parada existente en la calle Monte Guión. «A la gente no le gusta la ubicación. Es una zona con un problema de venta y consumo de drogas. Ya lo hemos denunciado a la Policía. La marquesina les facilitará un lugar para resguardarse. Puede haber más problemas en el futuro. No le gusta a la gente. Sólo escucho críticas», aseguró Alzola.

Por su parte, Rubén Domínguez, presidente del Club Popular de Cultura de Llaranes, ofrecerá hoy una rueda de prensa sobre el «éxito» de la recuperación de la marquesina, con la presencia de diferentes asociaciones que lo respaldaron.

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