El Comercio
El Caso Renedo

Varios testigos afirman que un comercial de APSA les dio tarjetas-regalo de El Corte Inglés

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La exfuncionaria Marta Renedo llega a la Audiencia Provincial. / Álex Piña.

  • Uno de los citados a declarar en la vista ha señalado que el representante de la firma, ya fallecido, le regaló una tarjeta por importe de 300 euros

Los ocho testigos que han declarado hoy en el juicio por el 'caso Renedo' han coincidido en relatar que el difunto comercial de Almacenes Pumarín (APSA, empresa investigada en la presunta trama) Miguel Cuesta obsequió o vendió tarjetas-regalo de El Corte Inglés a varios trabajadores del Ayuntamiento y la Universidad de Oviedo. Así lo han manifestado en la undécima sesión de la vista en la que se juzga la mayor causa por corrupción abierta en Asturias sobre una trama de adjudicación irregular de contratos públicos en la Administración regional, con trece acusados, entre ellos el exconsejero socialista José Luis Iglesias Riopedre.

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Dos de los testigos declarantes J. A. M. y O. D., compañeros de trabajo de los acusados Paz Pendás, Isaac Ovies y José Villa, han coincidido en el relato sobre un encuentro en el que coincidieron los cinco en un bar situado frente al Palacio de los Deportes de la capital asturiana. Á. M., conductor del servicio de Deportes del Ayuntamiento de Oviedo, ha señalado que, una mañana cuando los cinco trabajadores municipales se encontraban tomando un café en un establecimiento próximo al equipamiento deportivo, "llegó un señor que sacó varias tarjetas-regalo", las cuales entregó a Ovies y Villa, por las que le pagaron "unos 20 billetes cada uno, varios de 50 euros". "Pensé que era un trabajador de El Corte Inglés", ha indicado el testigo, que ha afirmado que fue la única vez que vio a "ese señor". Además, ha apuntado que Ovies y Villa plantearon al resto de personas que se encontraban en la mesa la posibilidad de adquirir tarjetas, ya que eran a "bajo coste".

Otro de los testigos, J. C. G., ha declarado que Cuesta le regaló hace 9 o 10 años una tarjeta por importe de 300 euros de El Corte Inglés, que en aquel momento creyó que le entregaba por su relación de amistad. Por su parte, J. F. G., administrativo en la Universidad de Oviedo, ha manifestado que era "bastante amigo" de Cuesta, al que conocía desde hacía bastantes años, y con el que quedaba para verse en Navidad o fechas señaladas, en las que también le hacía regalos a su amigo. El testigo J. B., que ha reconocido ser "conocido" del comercial de Almacenes Pumarín, ha revelado cómo coincidió, en alguna ocasión cuando se encontraba "tomando algo" de madrugada, con Cuesta, le ofreció tarjetas-regalo "al quedarse sin dinero".

J. R., jubilado, que conocía a Miguel Cuesta por ser ambos comerciales, ha calificado al que fuera trabajador de la empresa APSA como un hombre "muy espléndido" que ofrecía las tarjetas-regalo cuando le faltaba dinero para seguir alternando.