El Comercio

La física cuántica dialoga con el arte

Bernier posa con su creación, que se acompaña de un texto del físico Louis de Brouglie.
Bernier posa con su creación, que se acompaña de un texto del físico Louis de Brouglie. / PAÑEDA
  • Construida combinando partículas muy pequeñas, casi indivisibles, ofrece la apariencia de una escultura lumínica en la que suena 'post-rock'

  • Laboral presenta una pieza creada en su laboratorio de sonido alimentada de ciencia y tecnología punta

La física cuántica, esa rama del saber que se ocupa de los fenómenos a escalas nanoscópicas, ha llegado al laboratorio de Laboral. Tras un mes de investigación, pruebas e ingenio, ha iniciado entre sus paredes un diálogo con el arte, que desde ayer se puede oír y también observar. Su responsable, el que les ha dado tema de conversación, es el creador canadiense Nicolas Bernier. Él ha sido el último invitado, como artista en residencia, del Centro de Arte y Creación Industrial. Allí se puede contemplar ya su creación, una instalación sonora y lumínica, en la que ha jugado con elementos infinitesimales, fenómenos físicos a escalas nanoscópicas, que comibinados «de una manera aleatoria» se han convertido en una especie de escultura lumínica y sonora viva. Una pieza que encierra sus claves en un paralelepípedo, dentro del que unos haces de luz están en continuo movimiento, emitiendo, a la vez que circulan por el espacio, una serie de sonidos que el creador canadiense define como 'post-rock'.

«Lo que he hecho», decía ayer durante su presentación, a la que acudió el viceconsejero de Cultura, Alejandro Calvo, «es intervenir sobre partículas muy muy pequeñas, casi indivisibles, a las que he aplicado una técnica llamada síntesis granular, gracias a las que se han reordenado dando nuevas texturas sumamente articuladas junto a enormes masas».

Bernier, cuyas inquietudes artísticas se mantienen en un «equilibrio entre lo cerebral y lo sensual», similar al que halla «entre las fuentes de sonido orgánico y el procesamiento digital», recupera de su memoria personal imágenes y sonidos, pero trabaja con tecnología punta para concretar sus obras. La que ahora se puede contemplar en Laboral, en cuyo laboratorio de sonido, envuelta en un negro absoluto, permanecerá hasta el día 13 de octubre, se titula 'Frequencies (light quanta)'. Pero esta obra no nace únicamente de una fascinación por la tecnología de su autor, sino también de la que le profesa a la ciencia, la luz y los procesos básicos de generación sonora. Todos ellos están en el procedimiento en el que Nicolas Bernier ha invertido este mes de agosto que se termina.

De ahí que este proyecto, asociado al programa del LEV festival (Laboratorio de Electrónica Visual) esté basado «en las posibles relaciones conceptuales entre los principios fundamentales de la física cuántica aplicados al proceso creativo audiovisual». La composición, que tiene una duración de varios minutos hasta entrar en un bucle parte, como explicó ayer el propio Nicolas Bernier, de 100 fragmentos sonoros o microsonidos y de cuantos de luz que al entrar en juego generan una forma en continua expansión, que es innovadora en el tiempo y en el espacio.