El Comercio

«La cultura de Cuba y Estados Unidos siempre ha estado muy unida»

Viengsay Valdés, al inicio de la clase magistral que ofreció ayer a los alumnos de Danza de la ESAD, en Gijón.
Viengsay Valdés, al inicio de la clase magistral que ofreció ayer a los alumnos de Danza de la ESAD, en Gijón. / JOAQUÍN PAÑEDA
  • La bailarina es la gran invitada en el Encuentro de Estudiantes de Danza de Asturias y además, actúa el domingo en el Teatro de la Laboral

  • Viengsay Valdés Primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba

Cuba y Asturias son las dos patrias de Viengsay Valdés ( La Habana, 1976). La isla caribeña porque en ella nació y a ella le debe ser hoy la primera bailarina de su Ballet Nacional; la de este lado del Atlántico, porque muchas han sido ya las visitas profesionales y porque desde hace unos meses está casada con un ovetense. Ayer ofrecía en Gijón una clase magistral dentro de los Encuentro de Estudiantes de Danza de Asturias; el domingo actúa junto a Tina Gutiérrez y la actriz Blanca Romero en el Teatro de la Laboral.

Está en Asturias por varios motivos. Primero por su encuentro con los jóvenes, que sueñan con seguir sus pasos. ¿Qué quiere transmitirles?

Me presento a ellos como bailarina pero también como persona, para hablarles de la historia de mi compañía, de mi experiencia personal y evocarles algunos de mis escenarios favoritos.

También que el mundo de la danza es muy sacrificado...

Muchísimo. La danza es muy sacrificada, siempre se habla de los dolores musculares y de la presión psicológica. Es cierto que los pies sufren debido a tanto esfuerzo y que ser bailarín requiere mucha fortaleza física y mental, así que hay que tener la vocación y la determinación necesarias para poder afrontar esos retos.

También hace falta un sacrificio económico en cuanto a materiales y formación. Es una carrera cara.

En Cuba tenemos la suerte de que los materiales y las clases son gratis, incluso en el ballet, que es una rama artística cara. Solo tuve que poner mi talento y mi esfuerzo. Cuba cree en la cultura y en la formación de sus artistas. Esto te estimula, te deja decididr qué quieres ser.

¿Y cómo se llega a primera bailarina del Nacional de Cuba?

La verdad que la designación fue una confirmación, porque ya llevaba mucho tiempo haciendo papeles de primera bailarina pese a no serlo oficialmente. De hecho con solo 18 años hice mi primer 'Cisne Negro'.

¿Cuáles son las características fundamentales de la escuela cubana?

Precisamente Alicia y Fernando Alonso, fundadores del Ballet Nacional de Cuba, hicieron un estudio sobre el tema según varios aspectos y comparándonos con otras escuelas. El cubano tiene una carisma especial, es extrovertido, viril y tiene la musicalidad en la sangre; la mujer es muy sensual. Todo ésto hace que sean muy expresivos. También destacan los balances sostenidos prolongados y los giros lentos y controlados en el caso de las mujeres. Visualmente, son muy fáciles de diferenciar.

¿La han tentado para dejar Cuba y probar otros mercados?

No, nunca.

Algunos bailarines de su país sí han optado por probar suerte en otros lugares.

Sí, cada uno puede elegir qué hacer, pero no es una salida constante, es más bien circunstancial, que les sale un contrato y se deciden.

Al margen del ballet, la situación en Cuba esta expectante ante el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos. ¿Se ha notado ya algún cambio?

Se esperan algunos cambios, hay gran emoción y excitación al respecto pero es parte de un proceso del que que aún no se ha visto nada.

¿Cree que podría tener influencia en su carrera, abrirle puertas?

A mí no me ha influido mucho porque la danza, de una manera u otra, sí ha estado comunicada. Yo he tenido contratos en EE UU y he podido volver a Cuba. La cultura de ambos países ha estado muy unida, independientemente de los problemas políticos. Si ahora se puede abrir más para que más artistas colaboren, mejor.

El domingo actúa en el Teatro de la Laboral. ¿Qué nos puede adelantar?

Actúo junto a la soprano Tina Gutiérrez. Haré cuatro solos dentro del repertorio clásico y neoclásico. Se trata de una Gala Benéfica a favor del Programa 'El Desarrollo Artístico como terapia en el Paciente Oncológico'.