El Comercio

Las noches más blancas se tiñen de negro

  • Gijón y Oviedo ya tienen los carteles de sus citas culturales nocturnas, que se celebrarán el 30 de septiembre y el 8 de octubre, respectivamente

Las noches blancas de Gijón y Oviedo se teñirán de negro en la edición de este año. Al menos, en sus carteles de presentación, ya que sus dos autores (Juan Jareño firma el de Gijón y Toño Velasco el de Oviedo) han optado por ese color como el predominante para dar a conocer a los asturianos la gran fiesta nocturna de la cultura, que vuelve a tomar las madrugadas año tras año. Una cita que surgió en París en 2002 y que ahora revoluciona ciudades de todo el mundo con actividades culturales de todo tipo y para todos los públicos.

La dos ciudades se suman, un año más, a este movimiento para acercar el arte en sus diversas expresiones con apenas una semana de diferencia: Gijón -que hoy presenta su programa oficial- lo hará el próximo 30 de septiembre, viernes, mientras que Oviedo ha elegido el sábado 8 de octubre. Y sobre Juan Jareño y Toño Velasco, ambos diseñadores de prestigio y con una reconocida trayectoria a sus espaldas, ha recaído la responsabilidad de ponerles cara.

Los dos hacen de la noche, de la luna y de su luz blanquecina, del contraste blanquinegro, la metáfora perfecta de esta celebración artística y cultural. «La idea es que la Noche Blanca sea un revulsivo cultural», cuenta Velasco. Y, por ello, se valió de su creatividad para «darle una vuelta a la ciudad» y ponerla patas arriba, Catedral incluida. Un cartel que «juega con el concepto de dar una vuelta por la ciudad y, de paso, darle otra perspectiva a la cultura y a la noche ovetense».

Juan Jareño, diseñador del cártel de Gijón, por su parte, se suma a esta idea dándole un «punto canalla» a su diseño. Así, ha buscado ampliar la mirada de la Noche Blanca e imprimirle un halo lúdico a las actividades que tendrán lugar el próximo 30 de septiembre. Una noche -apunta- en la que los gijoneses «no dejarán descansar a la luna. No podrá dormir por la fiesta de la cultura. Y, por eso, le he puesto un antifaz».

Una invitación en toda regla a divertirse y a gozar del arte -porque la cultura también es eso- y a la que invitan a volcarse a toda la ciudadanía. Y, así, Velasco ha hecho también «un pequeño guiño a Genovés con las figuras humanas» que ponen el contrapunto de color a unas noches que, además de blancas y negras, prometen todo un arcoíris.