El Comercio

Grandes historias con sabor a café

Los participantes del III Campeonato Barista Down de Asturias, ayer, en Las Caldas Villa Termal.
Los participantes del III Campeonato Barista Down de Asturias, ayer, en Las Caldas Villa Termal.
  • Dieciocho jóvenes participan en el III Campeonato Barista Down de Asturias

  • Especialistas en la elaboración de esta infusión, ahora optan a hacer prácticas en negocios de hostelería

«Todas las manos pueden hacer un buen café», aseguraba ayer el jurado del III Campeonato Barista Down de Asturias organizado por la empresa cafetera Cafento en Oviedo. Solo es necesario cumplir dos requisitos: conocer el producto y elaborarlo «con mimo y dedicación». Y es que preparar una taza de café es un arte que embarca a quien lo hace y a su degustador en una aventura de sabor, aroma, textura y color.

Lo saben bien los dieciocho jóvenes que participaron, ayer por la tarde, en el Hotel Las Caldas Villa Termal, en el campeonato y que recibieron un curso previo e intensivo de manos de experimentados baristas (especialistas en el mundo del café) de la Escuela Cafento.

Chicos y chicas con Síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales que le dieron un toque «especial» a esta estimulante bebida.

Había tres premios para tres equipos, ya que los dieciocho jóvenes se dividieron en grupos de seis personas. Y tan solo tenían que hacer eso que «tan bien saben hacer y que tanto les gusta»: «El mejor espresso, un capuchino y un cóctel de café». Todo un reto, sí, pero también una oportunidad de demostrar sus cualidades y sus aptitudes.

«La mejor técnica para hacerlo bien es confiar en los amigos y en nosotros mismos», decía la mierense Lorena Martínez, integrante del equipo 'Café con churros'. Los otros dos eran 'Los bombones' y 'Los cockteles'.

Unos hechos un flan y otros tan apacibles como un café recién hecho repasaban mentalmente lo aprendido días anteriores. Como el caso de Lorena, que, a sus 25, lleva preparando cafés «muchos años» y que ayer no estaba «nada nerviosa».

Su ilusión estaba puesta en cada paso que daban para crear cada bebida y sorprender a sus degustadores. Así pues, durante dos horas, los jóvenes encendieron las cafeteras para darle vida a esa «fantástica bebida» y decorarla con la técnica del 'latte art'.

Y, al final, 'Café con churros' consiguió el premio al mejor café espresso, la bebida favorita de Lorena por su intensidad y concentración «aromática». Mientras tanto, 'Los bombones', liderado por Javier Palacios fueron galardonados por el capuchino «más deseable». Y, 'Los cockteles' se llevaron el premio por el cóctel de café más sobresaliente.

Pero esa no es la única recompensa, porque estos ganadores podrán optar a realizar prácticas laborales en establecimientos de hostelería. Y quién sabe, quizá mañana se encuentre usted desayunando una infusión preparada por esas virtuosas manos. Todo un «sueño» para estos amantes de esta bebida que, como ellos, invita a las grandes historias.