El Comercio

Miguel Mingotes, en su charla, en el centro de La Arena.
Miguel Mingotes, en su charla, en el centro de La Arena. / P. UCHA

Miguel Mingotes invita a «sonreír» con sus «coses»

  • El creador utilizó para su causa los poemas visuales que vierte cada sábado en el 'Culturas'. Con ellos y mucho humor abrió un curso de salud

Una pequeña gaviota que sonríe sobre un viejo cañón, un otoño que pasa rápido como un tren en plena tarde, unas rebajas, unos reyes, una promesa de soles y hasta una tarde de lluvia. Todos esos paisajes y personajes. Todas esas historias, eses 'Coses mies', convertidas en irónicos poemas, en metáforas de pretéritos reñidos o presentes sagaces, que cada sábado plasma Miguel Mingotes en las páginas del suplemento de EL COMERCIO 'Culturas', visitaron ayer el Centro Municipal de La Arena, en Gijón.

Su objetivo, «sacar una sonrisa», explica su autor, que añade al instante, «pero una que se quede y no se olvide al salir a la calle».

Tenía el poeta, el creador -precisamente de sonrisas- una misión más allá de esa mueca imprescindible: lograr abrir con todo el humor del mundo un curso sobre salud, organizado por la Asociación Ayuda entre Mayores. Y es que, según él, «aunque el hecho de ser alegre parece que a veces puede rayar en la estupidez» no hay más que poner algo de sentido común a la vida «para darse cuenta de que la sonrisa y la salud caminan de la mano».

Para no separarlas añadió a sus 'Coses' un par de ellas que hablan de dinero y amor. El recado, sencillo, lo dan un grupo de «frailecillos descalzos», que no son monjes, sino aves marinas. Unas 'fratercula arctica' que advierten: «No es que haya que ir descalzos por la vida, no se trata de eso, pero sí de recordar que es importante no tener apego a las cosas materiales».