El Comercio

Oda al fotoperiodismo de la mano de Nachtwey

Nachtwey, rodeado de fotoperiodistas asturianos en Pola de Siero.
Nachtwey, rodeado de fotoperiodistas asturianos en Pola de Siero. / PABLO NOSTI
  • «El mundo necesita lo que hacemos», aseguró ante el medio centenar de fotoperiodistas con los que mantuvo un encuentro en Pola de Siero

  • El galardonado compartió el premio con sus compañeros

Empezó a trabajar en zonas en conflicto en Irlanda del Norte y, desde entonces, el fotoperiodista estadounidense James Nachtwey acumula más de treinta y cinco años de trabajo a sus espaldas en guerras, campos de refugiados o desastres naturales por todo el mundo, una labor por la que ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades que ayer quiso compartir con medio centenar de compañeros de profesión con los que mantuvo un encuentro en Pola de Siero. «Yo simplemente soy una persona más y mi obra forma parte de algo mucho más amplio, del trabajo que hacemos conjuntamente; este premio no es solo para mí, es para todos nosotros y nuestro trabajo», señaló.

Comenzó enseñando una parte de su trabajo, una recopilación de imágenes de la guerra en Kabul y del 11-S para demostrar la conexión entre la guerra de Afganistán y los atentados ocurridos en Nueva York en 2001. «Muchas veces no sabemos el significado de lo que ocurre, pero hay un vínculo directo», aseguró el mismo hombre que confesó haber aprendido historia a base de hacer fotografía.

El 11-S le cogió en Nueva York «Cuando vi la primera torre, pensé que era un accidente, pero minutos después supe que lo impensable acababa de suceder; tuve que sobrevivir y trabajar tanto como en cualquier otra guerra, pero esta vez estaba en casa», relató. «Llevaba trabajando veinte años antes de que eso ocurriera en el mundo islámico y en aquel entonces parecían historias aisladas, pero luego me di cuenta de que habían pedido ayuda y el mundo no había escuchado», añadió.

Y, durante el turno de preguntas, tampoco ahorró en cíticas a la hora de analizar el papel de los países occidentales. «Creo que la sociedad ha tenido conciencia de lo que ocurría en el mundo, pero pensábamos que éramos inmunes; el 11-S hizo que Estados Unidos empezase a formar parte del mundo, con los recientes atentados de Europa hemos visto que la guerra ha llegado a nosotros y somos responsables de algunas de esas consecuencias», aseguró.

Nachtwey también repartió consejos. A los veteranos, que miran con desconfianza el futuro de la profesión, les recordó que «todas las generaciones han tenido sus problemas; encontraremos el camino para seguir, el mundo necesita lo que hacemos», y a los que se está iniciando les recomendó «tener actitud emprendedora, fomentar las destrezas e id donde os lleve el corazón».

Aunque no quiso desvelar sus proyectos futuros, sí confesó que le gustaría «experimentar y fotografiar» Cuba. «Fue una inspiración para las fuerzas rebeldes de centroamérica», señaló. Y cuestionado varias veces por el dinero, insistió: «Nunca he pensado en él, estoy en la misma trinchera que vosotros».

Tras el encuentro, celebrado en el Auditorio de Pola de Siero y conducido por la fotoperiodista Sandra Balsells, Nachtwey paseó por la localidad y visitó el Ayuntamiento, donde fue recibido por la corporación. Ya en la plaza cubierta, disfrutó de la exposición Miraes2016 y recibió el nombramiento de socio honorario de la Asociación de Fotoperiodistas Asturianos.