El Comercio

Gómez Noya, olayista por un día

Un momento de la intervención de Gómez Noya.
Un momento de la intervención de Gómez Noya. / J. P.
  • El triatleta, Premio Princesa de los Deportes, visitó las instalaciones del club de natación

«Asturias tiene el entorno ideal para practicar el triatlón: el mar, piscinas, buenos sitios para correr, montañas y terrenos más llanos... hay pocos lugares como este en España, con este entorno natural». Son palabras que suscribe el triatleta olímpico Javier Gómez Noya, quien ayer participó en un coloquio organizado en el salón de actos del Club Natación Santa Olaya, con motivo de su visita a la región para recibir el Premio Princesa de Asturias de los Deportes.

En el acto, conducido por el periodista Antonio Virgili, también participaron el triatleta asturiano Fernando Barroso y el responsable del equipo del equipo de triatlón Academia Civil-Santa Olaya, Jesús Fernández.

Gómez Noya repasó, en una distendida tertulia, los momentos más destacados de su trayectoria deportiva. Desde sus inicios, solo como nadador, hasta los intensos duelos en la élite disputados contra los hermanos Brownlee. Esta rivalidad con los británicos fue, precisamente, lo que le ayudó a mejorar como triatleta. «Es algo que ocurre en muchos deportes. Puedes dominar durante un tiempo, pero de pronto aparece un rival mucho más rápido, que te gana, y entonces empiezas a buscar la manera de mejorar», señala Gómez Noya. «Eso me obligó a tener que aplicarme», añade. No obstante, su tesón es el que le ha llevado a proclamarse cinco veces campeón del mundo de triatlón, cuatro veces campeón de Europa y haber logrado una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Desde que se adentrase en el mundo del triatlón, con una prueba disputada en Castropol en 1998, con quince años, el atleta gallego ha visto la evolución de esta triple disciplina deportiva de primera mano.

En este sentido, explica que antes había triatletas que «tenían nivel en un deporte concreto y podían ganar gracias a una buena escapada en bici o que salían los primeros del agua». Sin embargo, en la actualidad, «si tienes puntos débiles en alguna de las tres modalidades, estás fuera de la carrera».

El pentacampeón mundialista también valoró ayer, en un salón de actos prácticamente lleno de público, la mejoría de los entrenamientos y la formación para los jóvenes valores de este deporte: «Hay más clubes, más escuelas, y cualquier niño puede tener asesoramiento, porque antes, nosotros hacíamos lo que nos parecía que podía venir bien».

A pesar de que no pudo competir en los últimos Juegos a causa de una lesión en un brazo, Gómez Noya afronta este tipo de percances con filosofía. «Fue un palo no poder estar en Río de Janeiro, pero el deporte tiene alegrías y tristezas», indica.

De su visita a Asturias, el triatleta gallego destaca la comida, confiesa que ya ha comido cachopo, además de probar las casadiellas. Siempre hay tiempo para pegarse algún que otro capricho, eso sí, también recuerda la importancia de mantener una buena alimentación para todos aquellos que quieren practicar deporte. Gómez Noya aconsejó al público mantener tres pilares como son «el entrenamiento, la alimentación y el descanso, si uno de ellos falla, se ve afectado el rendimiento».

En referencia al galardón que mañana recibirá en el teatro Campoamor de Oviedo, correspondiente al Premio Princesa de Asturias los Deportes, el deportista gallego lo valora como «un orgullo, además de ser importante para el mundo del triatlón». En este sentido, asegura que se trata de «un premio que trasciende más allá del deporte, viendo la lista de premiados anteriores, con un palmarés espectacular».

Durante el turno de preguntas por parte del público, Gómez Noya explicó algunas de sus rutinas de entrenamientos, principalmente durante las semanas más intensas: 25 kilómetros de natación, 400 de bicicleta y 110 de carrera. Cifras que provocaron la admiración y sorpresa entre los asistentes.

Finalmente, el deportista gallego, muy solicitado a la conclusión de la tertulia por los aficionados para firmar autógrafos y fotografiarse con ellos, vaticina un buen futuro dentro del triatlón nacional al destacar que «por detrás de mí vienen muchas promesas y muchos triatletas que ya son realidades».